lunes, 10 de septiembre de 2012

¿Con quién te irías a cenar?

Cuando a alguien le preguntan que a quién le gustaría conocer, o con quién le gustaría pasar una velada, la gente en general suele decantarse por personajes como Obama, Gasol, Vargas Llosa, o algún artista de moda en el momento.

Yo lo tengo claro, hay personas con las que me encantaría cenar y charlar "amigablemente". Empezaría por el ingenioso arquitecto que diseñó la entrada del hospital Ramón y Cajal con sus diez fabulosos escalones. Diez. Ni uno más ni uno menos. Creo que al igual que yo, los cientos de pacientes con muletas, abuelitos artrósicos, personas en silla de ruedas y mamás con carritos de bebé que circulan por allí cada día también quieren cenar con él. O con su madre, de la que también se acuerdan con frecuencia.

Otro con una personalidad interesante es el decorador del centro comercial Plaza Norte 2 de Madrid, más conocido como "La Cúpula". Para quienes no lo conozcáis os diré que no le falta detalle. Tiene gigantescas lámparas colgantes de un dorado que deslumbra. Pasamanos dorados. Barandillas doradas. Columnas bicolor que imitan pirulíes. Además destacaría su gusto por el arte mortuorio, no en vano los bancos son como lápidas y los "jarrones" parecen contener las cenizas de algún fallecido. Fallecido que seguro se suicidó al ver semejante pastiche. Yo que él, me lo haría mirar.

Mientras que con Obama conversaría sobre la situación mundial, o criticaría a los Amigos del Rifle, con el arquitecto que proyectó la facultad de Derecho de la UAM charlaría sobre los beneficios de la luz natural. Porque su idea de poner las ventanas en los pasillos y dejar las aulas interiores es una idea brillante!! Tan brillante como las bombillas que hacen que, tras varias horas de clase, salgas con los ojos como achinados, y un dolor de cabeza que te dura desde Primero hasta Cuarto, repeticiones incluídas. Sólo le puedo decir: Olé. Bravo por usted y por la gran ventana que seguro preside su estudio de Arquitectura.

Pero no sólo me gustaría conocer a grandes personalidades como las ya mencionadas. Si yo soy muy del pueblo llano. Qué no daría yo por tomarme un cafelito con el electricista que dejó conmutadas algunas de las luces de mi casa. No sabe lo que nos divertimos mi marido y yo jugando con los interruptores a ver quien consigue encender la lamparita de los... en fin, que muy manitas, muy majo, muy agradecida le estoy.

Y ya por último, no quiero alargarlo mucho más que me estoy notando un poco ácida hoy, mando un saludo desde aquí al ingeniero lumbreras que decidió que nuestro mini-parque tenía que tener nada menos que tres salidas y que una de ellas diera directamente a unas escaleras por las que descalabrarse nuestros niños. Y que si sobreviven a la escalera no pasa nada, porque inmediatamente después hay una calle por la que no dejan de pasar coches. Así, ¡bien pensado! que la vida de los padres, sobre todo la de quienes tenemos dos hijos a los que vigilar y mantener con vida, es demasiado sencilla, y nos viene bien un poco de emoción que si no nos atocinamos. 

Qué buenas charlas me iba a pegar con todos ellos, qué a gustito me iba a quedar...

viernes, 7 de septiembre de 2012

Se dice pin-güi-no...

Con dos años y medio mi canijo habla estupendamente. Se le entiende todo lo que dice y además tiene un vocabulario bastante amplio. A pesar de ello, aún tiene momentos de lengua de trapo que son la risa.Como cuando canta el "cumpe-laños" feliz o vemos volar "gometas" o come "acolitos" o "kichu" o mira el "cacágolo" del Toys'r'us. A veces la cosa de complica un poco más y de hecho me veo incapaz de reproducir cómo dice termómetro o piragua. Imposible, demasiadas vocales, como si fuera un ticket de Ikea.

Pero su talón de Aquiles son los verbos. Y es que quien inventó el idioma castellano debió ser más retorcido que el malo de Saw. Eso, o jamás conoció niños pequeños.  O ambas cosas, que nunca se sabe. Indicativo, subjuntivo, conjugaciones imposibles, mil reglas, mil y una excepciones a la regla, hay que ver qué poquito quehacer tenía...

Porque lo lógico es que si la primera persona del verbo comer es yo como, que del verbo poder sea yo podo, y que de caber yo cabo, y así con todos. Pero no, por qué hacer las cosas fáciles cuando las puedes complicar hasta el infinito y más allá?

Así, me paso el día escuchando: "Mira lo que hazo mamá!!" "yo podo" "ya lo he ponido" Y ahí querría yo ver a los Académicos de la Lengua, con una santa paciencia que no sé si tienen, corregir millón y medio de veces a un canijo de dos años que encima es como una radio sin botón de apagado...



domingo, 2 de septiembre de 2012

Que vivan los premios!

Parece mentira pero en vacaciones es cuando más cosas por hacer acumulo. Os parecerá un contrasentido, lo entiendo, se supone que es cuando más tiempo tenemos para hacer todo... Pues yo, acostumbrada a hacer mil cosas por minuto, cuando tengo tiempo de sobra me aturullo y se me va. 

Así que, debida a mi inepta gestión de mi tiempo vacacional, tenía aún pendiente agradecer el premio que me concedió hace unas semanas mi amiga la mamá de medusi. Me gusta muchísimo su blog, y por sus comentarios en twitter se aprecia que, además de divertida, es una persona muy entrañable. No podéis perderos los post escritos por el propio medusi en los que cuenta cómo entretiene a sus papis... no tienen desperdicio!.

El premio que me ha concedido se llama Liebster Blog, expresión alemana que significa "Blog favorito" y, según parece, este premio es una iniciativa que pretende dar a conocer blogs con menos de 200 seguidores. Al recibir el premio tienes que seguir 3 sencillas reglas: 
1. Copiar y pegar el premio en el blog, enlazando al bloguero que te lo otorgó.
2. Nominar a tus 5 blogs favoritos (deben tener menos de 200 seguidores) y dejar un comentario en sus blogs para hacerles saber que recibieron el galardón.
3. Esperar que esos blogueros continúen la cadena.


Mi 5 blogs elegidos son buenísimos, seguro que ya los conocéis pero por si no es así, os animo a pasaros porque merecen mucho la pena.
1. Crónicas de una madre imperfecta: De los blogs más divertidos que hay por la blogosfera. Las aventuras y desventuras de Superbebé y su familia terrícola. Además la mamá de Superbebé y yo compartimos muchas ideas sobre lo divino y lo humano, y por eso también me encanta.
2. Vaninas Blog: Aunque ella debe tener más de 200 seguidores, y más de 2000 también porque no se puede ser más dulce y más maja. Me encantan sus post porque siempre me hacen pensar. 
3. La Chica Perika: Me gusta mucho su blog porque es muy completo: manualidades, cocina, reflexiones personales... Además ella es encantadora.
4. Mi menú sin leche: Me encanta este blog con una información muy completa y cuidada sobre la alergia a la proteína de la leche. La mamá que lo escribe es toda una luchadora, y eso siempre es muy inspirador.
5. Blogueando, de mi peque y otras cosas: Esta mamá veterinaria me ganó desde el minuto uno por su amor hacia los animales y por el blog tan entretenido que tiene. Además ella me concedió el primer premio que recibí!

Y ahora a disfrutar de mi último día de vacaciones... ay, que lleno el teclado de lagrimones!!!


lunes, 27 de agosto de 2012

A lo mejor están los muñecos...

Bueno, pues ya lo podemos decir: prueba superada. Hemos ido de vacaciones a la playa con los dos canijos y hemos conseguido regresar todos sanos y salvos. Pensándolo mejor, dejémoslo en salvos, porque nos hemos venido con raspaduras varias, algún que otro moratón, un pellejo levantado y una buena otitis. 

Pero no todo han sido heridas de guerra. Lo que más hemos tenido estos días, para qué negarlo, ha sido... diversión!!!! 

Las olas no le han molado mucho al mayor, pero al pequeño le han chiflado. Diez kilos de inconsciencia y valentía directos al mar y media playa muerta de risa al verle pasar gateando a toda mecha hacia la orilla. Una vez allí, lo mejor de lo mejor, meter la cara para beber agua. Que hay que ver lo mala que está el agua del mar, pues nada, todos los días a echarse sus traguitos.

El pequeño no sólo se nos ha aficionado al agua salada y a la destrucción masiva de cualquier creación arenil, también se ha vuelto un yonqui de la comida. Es ver comida, sea lo que sea, y empezar a emitir unos ruidos extrañísimos del tipo "ñaaaaaaaaa, ñaaaaaaaa", a la vez que grita y ríe en una bipolaridad que asusta un montón. Hasta tal punto ha llegado su endrogamiento por la comida, que yo me he descubierto en ocasiones comiendo a escondidas para no provocarle... Lo que nos faltaba.

Pero el que ha triunfado ha sido el mayor. Ese sí que se lo ha pasado pipa. Es verdad que como os decía las olas no le han gustado demasiado pero el jugar con la arena, recopilar almejas (como él llama a las conchitas), hacer agujeros en la orilla, echar de esos agujeros a su pequeño hermano invasor, pasar horas y horas en la piscina, los columpios, los paseos vespertinos, bucear haciendo el tiburón, ver castillos de arena, bailar la samba de la peli Río... para todo pedía siempre un ratito más.

Y así como la frase  del pequeño se limita a esos sonidos guturales que os comentaba, la frase estrella del mayor ha sido, sin duda: "A lo mejor están los muñecos".  Daba igual a dónde fuéramos, a la playa o a la piscina,  al mercadona a hacer la compra, al parque o a jugar con su amiga Cloe, toda su ilusión, mañana, tarde y noche, era que viéramos los muñecos, unos títeres espantosos que repetían su horrible función día tras día en el paseo marítimo. Así que, según salíamos por el portal de casa, ya nos sonreíamos esperando el consabido "a lo mejor están los muñecos" y nunca, nunca, nos dejaba con las ganas. Cansino y tierno a partes iguales.

Para nosotros también han sido unas buenas vacaciones. Se nos va notando ya una cierta veteranía. Cada vez llevamos menos "porsiacas" y ya somos capaces de bajar a la playa con una única bolsa y una sombrilla. Como diría mi amiga Natalia de Vaninas Blog, hemos tenido muchas "b", alguna que otra "c" y  casi ninguna "a", un resultado más de que digno!

Y para demostraros lo que es la felicidad infantil, cómo nuestros peques ven el mundo desde sus ojillos optimistas e inocentes, la noche que volvíamos, en el parking del área de descanso, me dice el mayor contentísimo, "mira mamá, mira qué mariposa". Miro hacia donde señala y veo un enorme y horroroso murciélago negro como un tizón revoloteando en una farola.  

Quién pudiera volver a ver con esos ojos, verdad?


domingo, 29 de julio de 2012

Un año de amor


Me hubiera gustado escribir un larguísimo y ñoñísimo post para celebrar tu primer cumpleaños. Quería recordarte cómo llegaste a la vida una mañana bien tempranito, con los ojos muy abiertos y mucha mucha hambre. Cómo desde el primer día fuiste un niño buenísimo. Cómo has aceptado todos los cambios sin rechistar, adaptándote a todo sin una queja ni una lagrimilla. Quería contarte, con palabras tiernas y bonitas, la pena que sentí al dejarte en la guarde el primer día. También lo mucho que te quiere tu hermanito, lo bien que ha aceptado tu llegada y lo mucho que le gusta jugar contigo y hacerte reir.

Quería escribirte lo bien que nos haces sentir cada vez que te miramos a esos preciosos ojazos, que son como mirar hacia el mar. La risa que nos da ver tus dientecillos de conejo cuando sonríes, o ese cuerpecillo blanquito como la nieve.

Pero ya sabes que a mí los relatos moñas no me salen. Aunque lo intente, o puede que precisamente por intentarlo, no me salen.

Así que te voy a contar, a mi manera, por qué llevo un año enamoradita de ti. 

Me tienes loquita porque si fueras un juguete, serías un peluche achuchable, como los que a ti te gusta abrazar para dormir. Porque cuando estás que te caes de sueño y te pones un poco pesadito... nada como plantarte un muñeco sobre la cara cual alien enganchado a ti. Infalible, caes rendido.

Me gustas porque si fueras un animalito, serías una mezcla de mono por lo simpático, de tigre por lo valiente y de koala por lo tierno. Hasta tendrías un poco de largartija por lo que te revuelves cuando te cambiamos.
Si fueras una comida serías una comida casera, de esas hechas con cariño, tiempo y paciencia. De las que no te importa repetir al día siguiente y que, al verla, te dan ganas de mover los brazos y las piernas a lo loco, como haces tú cuando tienes hambre y ves llegar el puré, o incluso ponerte a gritar sonidos imposibles si ves que sirven primero a otro....

Me encanta pensar que, si fueras una estación, serías el otoño. Días tranquilos que pueden tornarse desapacibles en cuestión de segundos... Como cuando a ti te quitan un juguete, algo no te sale como esperas, o tu hermano se interpone en tu camino y dejas libre al geniecillo que llevas dentro y esa fuerza bruta que tu cara de angelito esconde. Que estás hecho un torete... Pero lo mejor de todo es que, al igual que un temporal en otoño, en cuanto acaba, y acaba rápido, la calma lo invade todo...


Si fueras una ropa, serías una bufanda de lana calentita y con olor a suavizante de esas que te reconcilian con el frío y ajustas mucho mucho al cuello para sentirla bien cerquita.

 Me gustas porque si fueras un lugar, serías un campo con mucha luz, amplio horizonte y suave brisa, al que siempre apetece ir, sea el día que sea, y aunque tardes horas en llegar.


Estoy enamoradita perdida de ti porque me chifla tu manita diciendo hola, tus conversaciones metralleta  "ta-ta-ta-ta-ta" y tu capacidad para volverte imprescindible.

Por todo eso, por cómo has llenado nuestras vidas y por tantísimas cosas, entenderás, como dice la canción... en un solo momento, qué significa... un año de amor.



jueves, 26 de julio de 2012

Érase una vez...

A mi canijo mayor le encantan los cuentos. Desde muy pequeño se queda totalmente embobado mientras los escucha, abriendo mucho mucho los ojos y hasta la boca cuando se mete de lleno en la historia.

Le gustan casi todos, aunque como es normal, tiene sus preferencias. En su top ten tiene sin duda "El patito feo", me va a salir social el pequeñajo. Le impresiona mucho que al patito lo rechazaran sus hermanitos e incluso su madre. Cuando llegamos a esa parte él nos mira contrariado, como si fuera algo que escapara a las Leyes Universales. La verdad es que, como casi todos, es un cuento la mar de cruel. En su versión extendida hasta se encuentra con otro grupo de patos ¡que se lo quieren comer! No imaginaba tanta maldad en el mundo patil.

"Los tres cerditos" ha sido también un gran éxito durante el invierno. Cuando el lobo aparece por primera vez en el cuento, él dice siempre y sin excepción: "pero no pasha nada..." y entonces nosotros le adelantamos que al final los tres cerditos se salvan y el lobo huye, y entonces ya podemos continuar con el relato. Hasta que no le confirmamos que efectivamente no pasha nada, él no se queda tranquilo. A mí los cuentos me generan mucha tensión porque entran en conflicto mis creencias y al final me enredo para salir de los atolladeros en que me meto por no traicionar mis principios. Porque si el lobo se quiere comer a los cerditos será porque el lobo es malo, ¿o será porque gracias a los hombres ya no encuentra comida en su hábitat natural? … ay, si es que yo solita me meto en cada fregao…

Otro que tenemos muy trillado es "La ratita presumida". Le gusta sobre todo el interminable desfile de animalitos y bichejos que pasan por su puerta con los consiguientes sonidos que hace cada uno de ellos. 

Leer los cuentos también le gusta, aunque resulta totalmente agotador porque pregunta una y otra,  y otra, y otra vez los nombres de todos y cada uno de los personajes. No se deja ni uno. Da igual que sean protagonistas, secundarios, figurantes, mero relleno de la ilustración... del consabido "¿éte cómo se llama?" no nos libra nadie. Evidentemente acabamos inventándonos los nombres, pero hay que tener cuidado, que es muy listo y se acuerda del que le has dicho, no le das gato por liebre diciendo cada vez un nombre distinto. Además, como suele leerlos por la noche al irse a la cama, y nuestro encefalograma cerebral suele estar ya plano, no se nos ocurren ya ni nombres corrientes, y acabamos recurriendo a otros más... cómo decirlo.... "singulares": Eustaquio, Ataúlfo, Eduvigis... que ni en el pueblo del anuncio de Aquarius.

Cuando él los cuenta, bueno, lo de que los cuenta es un decir, dejémoslo en, cuando él hace el intento de contarlos, siempre empieza igual, con un tonito jovial la mar de gracioso canturrea: "Un día...."

Lo mejor de todo es que se queda con detalles de lo más sorprendentes. En eso ha salido a su padre, que de las películas sólo recuerda la secuencia más absurda, como de El Paciente Inglés, la de cosas intensas que pasan y lo único que recuerda de casi tres horas de peli es el leñazo que se da la chica al salir de un cine, pero bueno, a lo que iba, que el canijo ha salido igual. El argumento es incapaz de repetirlo, pero tras escuchar el cuento de "Pulgarcito", impresionado por el ogro que casi se lo come a él y a sus hermanos, va por la vida gritando para chanza general: "Aquí huele a carne frescaaaaaaaaaaaa".

Y colorín colorado, este post se ha acabado.






martes, 17 de julio de 2012

Necesito un karma nuevo...

¿Imaginas contratar una empresa de obras y que resulten chapuceros y poco profesionales y por la reforma del baño tu vida termine siendo un infierno? ¿Imaginas que decides comprar la mampara del baño en otro sitio, que la traen equivocada y que la tienda entra en quiebra justo cuando vas a devolverla? ¿Imaginas que, ya harta, confías en otra empresa para terminar el trabajo y acabas con un grifo torcido y los enchufes a medio terminar? ¿Que te sale un papiloma y el podólogo no te lo detecta? ¿Que compras un aire acondicionado que suena más que una traca valenciana?

Pues estas son sólo algunas de las cosas que le han pasado a mi amiga María durante este año. Y lo malo es que aún estamos en julio... me asusta pensar si sobrevivirá hasta diciembre.

Podría parecer que se dedica a pasear bajo escaleras, que se deja las tijeras abiertas todos los días, que apoya el bolso en el suelo... Es posible que haga alguna de estas cosas, pero yo tengo otra teoría: ha destrozado su karma.

Pasional por naturaleza, se ha dedicado a fantasear con los usos del  Napalm sin ningún control ni rubor. Se ha estado acordando de la madre, el padre y toda la genealogía de políticos, jefas, ex-amigas, dependientas, funcionarios indolentes y todo bicho viviente que, dicho sea de paso, un tirón de orejas merecían... pero claro, de eso, a dejarte el karma por ellos...

Últimamente sus whatsapp suelen comienzar por: "Necesito un karma nuevo"... y entonces ya sé lo que me espera: El profesor de excel ha resultado un fiasco, se ha mareado en la ida y en la vuelta del último viaje, tiene que devolver la falda que compró el último día...

Además es de las que tienta la suerte. No conforme con lo que ya le viene de la vida misma, ella busca la aventura. Se apunta a tratamientos de belleza gratuitos en los que le pinchan líquidos raros en la tripa  que hacen que al día siguiente esté doblada de dolor, a cursos supuestamente por la cara sin preguntar si quiera el contenido... Definitivamente es una kamikaze.

A mí me encantan sus historietas y chincharle con que su karma ya está herido de muerte, que ya no tiene cura y que no tendría vida suficiente para recuperarlo. Ella parece que reflexiona un poco, muy seria, como afectada, pero en seguida le cambia la cara y suelta alguna lidenza del estilo a: "Pues prefiero el karma hecho una piltrafa antes que %6$/&%¡#!...."  Genio y figura. Y a cruzar los dedos. Por si acaso.



jueves, 28 de junio de 2012

Es de bien nacidos...

ser agradecidos...

Y como más vale tarde que nunca, buena sombra le cobija... ;-)

Ahora en serio. Ya iba siendo hora de que diera formalmente las gracias por los regalitos del  #15J. Pues eso, que gracias!!! Espero no haberme dejado nada ni nadie, si lo he hecho, por favor, pido disculpas por adelantado... era tanta cosa!!!





domingo, 24 de junio de 2012

Mamá es una vampira...

O al menos eso debe pensar mi canijo.

Os pongo en situación. Semana pasada, una tienda H&M cualquiera. Como soy una valiente (o una inconsciente, según se mire) me voy con los dos canijos de compras.

En la tienda, los "aparco" un momentito para probarme una cazadora vaquera. Me la pongo y me miro en uno de los espejos de columna, diciendo para mí misma, aunque en voz alta: "No me veo, no me veo con ésto".

A la vez que me la quito para dejarla en la percha, mi canijo mayor se baja del patín como un rayo y se asoma él mismo al espejo gritando: "Pues yo si me veo mamá, yo sí me veo..."

Ay, criaturita...

jueves, 7 de junio de 2012

Viviendo al límite...

Hoy me he jugado la vida dos veces. Dos. Hale, como si tuviera de sobra...
Por la mañana me he levantado de buen humor y he cometido la osadía de ponerme un collar. Es un collar precioso con cuentas de colores que dan dos vueltas y queda superchulo.
¿Alguna habéis probado a combinar un collar de cuentas de colores con un bebé de diez meses? Pues si no lo habéis hecho, no lo hagáis. Jamás. Y si lo habéis hecho, imagino que casi habéis muerto... gracias por avisar, eh!! 

Por dios, que casi me ahorca...

Coger al canijo y ver esa mano pequeñaja, regordeta y llena de babas lanzarse al collar ha sido todo uno. Y notar cómo te va faltando el aire cada vez más y más.... y ver tu vida pasar ante tus ojos... Bueno, vale, he exagerado un poquito, pero en serio, hacedme caso, no lo probéis.

Más tarde he tenido una reunión en la oficina. En mi oficina ruedan cabezas por menos de nada, y además todo es aburrido: el trabajo que hacemos, el sitio en el que trabajamos, la mayoría de la gente... las reuniones no pueden ser menos. Yo por mi parte, hace años que vengo puliendo una práctica que intento enseñar a todo el mundo. Cuando me hablan y me aburro, pongo cara de interés y empiezo a hacer mentalmente la lista de la compra. De esta forma, mi vecina me cuenta la poca presión de agua que tiene y yo pienso "y que no se me olvide el jamón de york". Pues a lo que iba, que esta mañana he tenido reunión y me he metido en mis cosas mentales, como de costumbre. Tanto me he metido, tanto, tanto, que creo que hasta he dicho en voz alta: "pero si al 15J llevo el bolso blanco, no me van a caber los regalos"... Toma ya!

Así que, amigas y amigos, dos consejos en el día de hoy. Complementos y bebés juntos son una mala idea, y cuidado con el #15J, que puede acabar con muchas de nosotras! Y no en sentido figurado precisamente.

Dedicado a las 3 superwomen más superwomen de la blogosfera: La mamá del Gremlin, la chica a la que le gusta su barrio y la mamá de la nena sin nombre. 


domingo, 27 de mayo de 2012

Cómo están las cabezas...

Este ha sido el fin de semana de las cabezas de chorlito.
No hemos dado pie con bola ni uno, ni otro.

El sábado fue nuestro Gran Día. Primero el padre de las critaturas, al bajar al parque, se deja las llaves dentro de casa y claro, al subir nos toca esperar más de media hora a que nos acerquen otro juego.
Menuda escena los cuatro + perro esperando en la escalera... 

Esa misma tarde, en el fragor de la charla con la familia que viene a vernos, y con todo el jaleo de recoger cubos, palas, bolsos, niños, pelotas y todo el despliegue que montamos cada vez que bajamos al parque, nos olvidamos, atado a un poste, a nuestro perro Roky.
Menos mal que no habíamos andado aún ni diez metros cuando escucho un lamentoso y discreto... woof! y nos damos cuenta del tremendo fallo...

Pero no creáis que queda ahí la cosa. Un par de horas más tarde, de nuevo el padre de las critaturas, que es quien se lleva un merecidísimo primer puesto en esta historia, se deja el movil sobre la mesa de una terraza... 

Y ya de vuelta a casa, en nuestra calle, veo que uno de los coches aparcados tiene la pegatina  que nos dan en mi trabajo para poder aparcar allí. Yo absolutamente emocionada, casi a gritos: ¡¡Mira, mira, trabaja donde yo!! ¿¿Quién será?? ¡¡Qué fuerte, qué fuerte!!...

¿¿Fuerte?? ¿¿Fuerte?? Fuerte la realidad: QUE ERA MI COCHE!!





miércoles, 23 de mayo de 2012

La nueva Obama

Como si ya tuviera pocas actividades, responsabilidades y quehaceres, dentro de unos días me veré obligada a añadir una más a mi lista. Y si se tratara de una nueva función amena o creativa, si me fuera a aportar algo interesante, o al menos me fuera a divertir un poco... pues bueno, pero no, nada más lejos. Es una tarea ingrata  que estoy segura me va a levantar más de un dolor de cabeza:  Me toca ser presidenta de mi comunidad. Buf. Buff. Bufffffffff.

Tengo que reconocer, aunque con cierta vergüenza, que soy de las que nunca baja a las reuniones de vecinos. Unas veces porque no tengo tiempo, otras porque se me olvida y otras, las más, porque francamente, no me apetece.


Treinta personas discutiendo y dándole vueltas a lo mismo una y otra vez, me pueden, la verdad. Ojo que soy coherente y asumo mi actitud pasiva aceptando sin rechistar lo decidido y pagando religiosamente cada cuota, cada derrama, cada gilipollez.
 
Y claro, al no bajar a las reuniones estoy desentrenada y el cargo me va a venir grande, lo sé, lo veo venir. Me va a faltar soltura a la hora de rebatir los argumentos del que siempre se niega a todo, no tendré reflejos para frenar al de las propuestas disparatadas, ¿podré con la que siempre se queja de la limpieza? ¿y si se me rebelan ya el primer día? Bueno, con un poco de suerte me gritan todos al unísono ¡dimisión!... aunque prefiero no hacerme ilusiones...

Sólo cuento a mi favor con que he chupado mucho "La que se avecina" y bueno, digo yo que algo habré aprendido...

En próximos capítulos os contaré cómo ha sido el traspaso de poderes, aunque no podrá ser más subrealista  que el que me acaba de contar una amiga que año tras año ve cómo en su comunidad,  a modo de investidura y coronación, el presidente saliente le pasa al entrante, con toda la solemnidad que el acto requiere, las carpetas de documentos dentro de una mugrienta bolsa del decathlon a la que ya le falta un asa...

Espero que no me pasen a mi una bolsa de esas, porque me tocará asistir a las infumables reuniones y poner buena cara, tendré que aguantar a vecinos coñazos que me den la brasa en el portal, aguantaré llamaditas los domingos temprano por averías, accidentes o descalabros varios, solicitaré presupuestos, discutiré con el del banco, lo que sea, pero una cutrez semejante, venga hombre, que yo antes muerta que poco trendy! Hasta ahí podíamos llegar.


jueves, 10 de mayo de 2012

Algo se muere en el alma...

Tres cosas le volvían loco: las siestas en el sofá, hacer hoyos en el césped y los muñecos que pitan al morderlos.

Hoy escribo el post que esperaba no tener que escribir en muchos, muchos años. Con todo el dolor de mi corazón hoy sé que nuestro perrito Vader, muy a nuestro pesar, no era, como pensábamos, de titanio.

Ayer nos dejó después de una vida no muy larga aunque espero que sí muy felíz.


Todo el mundo piensa que su perro es especial, pero es que Vader realmente lo era. Nos enamoramos de él, de sus ojitos tristes, de su boquita tipo Fuyur, a través de una foto en la que pedía a gritos que le adoptáramos. Fue un amor a primera vista. En la protectora no sabían con certeza cómo había sido su pasado, pero a juzgar por los miedos que traía, alguno de los cuales le duró toda su vida, sin duda debió ser terrible.

Nuestros comienzos con él fueron difíciles, pero muy cómicos a la vez. Y es que este perro era un show. Conmigo cogió pronto confianza convirtiéndose en mi sombra, pero fue la excepción, porque tardaba mucho tiempo en fiarse de cualquiera. El primer día en casa, le dejé con mi marido y un amigo, y al volver, los encuentro muertos de la risa a ellos y a él con la cabeza completamente metida en un hueco del sofá, como un avestruz pero en rechonchito y peludo. Durante semanas vivió debajo de una mesa, y mi marido sólo tenía que levantar una mano para que saliera disparado a esconderse... afortunadamente eso pasó, y pronto nos convertimos en su familia y su refugio.

Memorables han sido sus "buf, buf" hacia cualquiera, porque ni siquiera eran ladridos...  también sus visitas al veterinario, donde se quedaba completamente inmóvil, como si fuera una estatua y ni siquiera pestañeaba hasta que nos íbamos. Imborrables sus momentos de locura que le hacían correr y saltar por los sofás, como si mi casa fuera el hipódromo.



Siempre le venía bien salir de paseo y, a pesar de ser muy pequeño, tenía unas patitas robustas que le hacían aguantar caminatas interminables. En el campo se le ponía la "cara de loco": todo el día con la boca abierta y la lengua hacia un lado, corriendo y disfrutando y, si era menester, hasta persiguiendo gallinas. También le gustaba la arena, en ningún sitio le he visto correr tanto como en la playa de Peñíscola... madre mía, parecía un galgo!

Era un perro muy dulce y cariñoso. Siempre estaba dispuesto a darte un beso de los suyos, qué digo uno, miles... Con otros perros nunca tuvo problemas y se adaptaba a jugar con cualquiera, grande, pequeño, macho, hembra... no hacía distinción.

Yo me quedo con sus momentos de juego con mi otro perro Roky, con los besitos que les daba en los pies a mis niños, y a mí misma siempre que iba descalza, me quedo con esa mirada que te deterría el corazón, me quedo con esa forma tan delicada de coger la comida de tu mano, me quedo con su paciencia cada vez que le hacíamos una foto de coña con un sombrerito ridículo, o incluso con una lata sobre la cabeza, me quedo con el ruidito que hacían sus patitas sobre el parquet. Echaremos muchísimo de menos todas esas cosas, y tantas otras que os podría relatar.

Sus últimos meses han sido muy duros para él y para nosotros. Pero a pesar de haberlas pasado canutas, a pesar de que, por su enfermedad (aunque desgraciadamente lo hemos entendido todo muy tarde) nos ha hecho limpiar y sufrir más de la cuenta, a pesar de todo,  no ha habido ni un solo momento en que dejáramos de quererle, ni una sola vez nos hemos arrepentido de haber hecho aquella llamada a la protectora interesándonos por él. Ni una. Porque él ha sido nuestro PERRITO, el primero, el pequeñín, nuestro fiel amigo Vader.





Hasta siempre amigo. Siempre estarás en nuestro corazón.


viernes, 4 de mayo de 2012

Tragimañanas...

Hay mañanas en que uno se levanta con el pie izquierdo. No encuentras nada, todo se te cae de las manos, tardas el doble en hacer lo de siempre...

Pues bien, ésto no es monopolio de los adultos, también los niños tienen esos aciagos días. Y si no que se lo digan a mi canijo mayor, que ha tenido hoy su mañana de gloria.
La cosa ha empezado tensa porque no se quería levantar... cosas de la pereza. Después hemos agregado el ingrediente secreto: no puedes ir a la cocina con el chupete, se tiene que quedar en la cama, y lo hemos aderezado con: no estoy escondiendo tu elefantito, lo guardo en la maleta porque luego nos vamos de viaje, esta noche me lo agradecerás.

Ya tenemos los  componente básicos para cocinar una mañana trágica.

Para el camino hasta la guarde me pide dos galletas maría, una para cada mano: "eta mano, esta mano..."
Como se va a poner el abrigo, las apoya con mimo en la mesa baja del salón.... piiiiii. Error. Olvida el insignificante detalle de que tenemos un perro-aspirador-quevivemuertodehambre y que, por supuesto, alcanza perfectamente a esa altura. Si, en efecto, ocurre lo que imaginas: superdramón porque el perro se ha comido las galletas.
Lágrimas de medio litro a lo Candy Candy, sollozos, pucheros... vamos, inconsolable.

Consigo calmarle al darle otras dos galletas. 

Esta vez no les quita ojo, las tiene bien vigiladas. Al subirse al patín (acoplado a la silla del canijo pequeño) las guarda a buen recaudo en los pliegues de la capota, donde suele meter los tesoros que se lleva a la calle.
Bajamos al portal y salimos a la calle y en ese momento no es que llueva, es que diluvia!!! Así que, en un gesto rápido y preciso de buenamadre despliego la capota para que el pequeño no se moje. ¿Qué ocurre? Pues en efecto, sus dos galletas salen volando como pequeños frisbys y aterrizan en la tierra mojada del jardín...

El resto para qué os lo voy a contar, seguro que lo imagináis...

Preguntas de viernes: ¿se me anula el punto de buenamadre por ese nimio detalle de malamadre? ¿Es muy grave reirte de las desdichas de tu prole?


jueves, 3 de mayo de 2012

Cuando la vida te sonríe

Algunos de vosotros ya sabéis que desde los cinco meses mi canijo mayor ha sufrido alergia a la leche y al huevo. Pues que no tome leche ni huevo, me diréis y no sin falta de razón. El problema no son tanto la leche o el huevo sino tooooooooodo lo que contiene leche o huevo. No os hacéis una idea. Sólo las personas que sufren una alergia alimentaria o tienen un familiar que la sufre, saben de lo que les hablo.

 Durante estos dos años os puedo asegurar que he invertido horas, horas y más horas en hacer la compra, en pensar comidas, en contactar con fabricantes, en revisar etiquetas... buff, si me canso sólo de escribirlo!

Cada vez que en el super encontraba algo que él pudiera comer.. bueno, es que me faltaban los fuegos artificiales, en más de una ocasión he tenido que frenarme para no abrazar a algún empleado de la emoción...

Y lo peor no son las comidas en casa, que esas más o menos se tienen controladas. Lo peor son las de fuera: la guarde, las celebraciones familiares, la gente que reparte comida en los parques como si los niños fueran palomas...

A lo largo de este tiempo hemos sufrido la incomprensión de algunas personas (no muchas) y el apoyo, cariño y empatía por parte de otras (casi todas). Gente como Silvia, del blog Mi menú sin leche, o las mamás y papás de la Asociación AEPNAA, como Almudena, han hecho que este camino haya sido menos triste y más optimista y, sobre todo, menos solitario. Mi agradecimiento más sincero desde aquí para todos ellos.

Ha sido mucho el miedo, mucho el cuidado y, por qué no decirlo, mucha la esperanza. Y gracias a todo eso y a que el destino lo ha querido así, hoy os puedo contar, con ozgullo y satisfazción que mi canijo ha superado de forma espotánea ambas alergias, y eso, amigos míos, es el mejor regalo que la vida nos ha dado últimamente.

Como anécdota os contaré que el primer día de euforia tras conocer la noticia, mi madre y yo le detallábamos al canijo con total entusiasmo todas las cosas que podría tomar a partir de entonces: galletas, salchichón, quesitos, danoninos, colacao, caramelos...  Y continúa él, angelito, con el mismo tono de emoción: aguaaaa... ¿No es para comérselo?

En fin, que la vida nos ha cambiado en tres semanas, qué queréis que os diga. Sin ir más lejos este fin de semana nos vamos fuera y me parece increíble no tener que llevar comida especial para él...es tal el subidón... Aunque aún no me he quitado la costumbre de mirar el etiquetado de los productos!!

Así que, copiando a Moli del blog Cosas que (me) pasan, del cual soy fan incondicional, hemos declarado en mi familia nuestros propios días San Huevo y Santa Leche, que celebraremos con efusión, alegría y con una inmensa sensación de alivio, año tras año.