- Mira mamá, esta varita mágica es superpoderosa, puede hacer invisible la merienda. Puede hacer grande a esa hormiguita.
Puede conseguir todos los cromos del mundo, hasta los que tiene Pablo el mayor, que no salen nunca.
Es súpermágica, puede convertir el frío en verano y los árboles en palmeras...
-Uy, qué bien, pues me podría hacer más delgada...
(Silencio)
-No, eso no puede.
Ya me ha quedado claro. Las varitas mágicas son eso, mágicas. Los milagritos... a Lourdes!
