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martes, 4 de octubre de 2016

La viuda. Uno al mes

La viuda, de Fiona Barton.


Como ya me ha pasado en otras ocasiones, elegí este libro porque estaba de oferta en Amazon y me pareció interesante el argumento.

domingo, 4 de septiembre de 2016

El cordero que conquistó Paris

Acabo de terminar este libro que leí por pura casualidad: "El cordero que conquistó Paris", de Catherine Siguret.



¿Me creeréis si os digo que lo elegí porque me gustó el título y la portada? Sé que no es un criterio muy literario, ni muy intelectual, pero en fin, así fue como ocurrió.

Alice es una parisina acomodada que vive en una comunidad de vecinos de un barrio de clase alta. Su deseo, desde que era pequeña, es tener un cordero, y pone todas sus energías en conseguirlo. La oposición de sus señoriales vecinos será feroz, pero ella se ve con fuerzas para ganar tan ardua batalla. 

Al principio me costó engancharme ya que su prosa me resultaba un poco retorcida. Al poco de su lectura me di cuenta de que es así como Alice piensa y actúa. Ella es así, excéntrica, locuaz y por momentos un poco infantil.

Creo que el personaje de Alice puede pasar a engrosar la lista de incomprendidos ilustres de la Literatura, como Ignatius Reilly de "La conjura de los necios" o Andrew Whittaker, de "El lamento del perezoso". Todos ellos nos han dado grandes momentos difíciles de olvidar.

Un grito a la libertad, al amor sin ataduras, a la diferencia y, por qué no, al desprecio de los rancios convencionalismos.




jueves, 1 de septiembre de 2016

Lecturas veraniegas. Uno al mes

El verano da para mucho, sobre todo para la lectura. Qué gusto poder trasnochar leyendo un buen libro sin la preocupación del madrugón del día siguiente...

Estos son los libros que he leído este verano. Como veréis, no me ha ido mal.


"El jardín olvidado", de Kate Morton.
Tras heredar una casita en Inglaterra, una joven australiana con un pasado reciente bastante trágico, decide viajar a aquel país para hacerse cargo de tan enigmática herencia.
Una vez allí, descubrirá que hay muchos misterios en torno a la historia de su familia.
Se trata de una novela muy bien narrada en distintos espacios temporales y desde la perspectiva de dos de sus protagonistas. 
Consigue mantener tu atención a lo largo de todas las páginas y te introduce muy bien personajes, escenarios y tramas. 
Muy recomendable.




"Yo antes de ti" de Jojo Moyes.
Louisa Clark encuentra trabajo como cuidadora de un chico que ha quedado tetrapléjico tras un accidente. Poco a poco se irán conociendo mutuamente y pasarán por situaciones muy intensas, unas más cómicas y otras más emotivas.
En contra de lo que puedas pensar no se trata de un drama. Se trata, más bien. de una historia de amor, aunque no sólo de amor. Es una historia de aceptación, de respeto, de miedo, de esperanza y de cierta soledad. Y también de risa. Sin duda es una historia muy completa.
Está escrita con humor, y ese es el espíritu que domina toda la novela, que, además, aborda situaciones tristes y complejas.
Me ha gustado mucho y me apetece ver la película.




"El paciente" de Juan Gómez-Jurado.
No quiero contar mucho sobre la novela para no desvelar nada. Simplemente la resumiría como la trepidante historia de un cirujano que tiene que salvar la vida de su hija.
De Juan Gómez-Jurado, activo twitero y una de las dos "personas físicas" del programa de radio de Julia Otero, ya me había leído "Cicatríz", que me pareció ESPECTACULAR.
"El paciente" no defrauda. Tensión absoluta de principio a fin, increíblemente bien narrada, bien documentada y que te atrapa como una poderosa droga.
Totalmente recomendable. 




"Hijos del Dios Binario" de David B.Gil.
Ya os hablé de David B. Gil el verano pasado tras leer y enamorarme de su primera novela "El Guerrero a la sombra del cerezo". Pues bien, lo ha vuelto a conseguir. Ha vuelto a dejarme hipnotizada con su historia, la excelente forma de escribir y el trabajazo que se intuye detrás de cada una de sus novelas. 
Si en "El Guerrero a la sombra del cerezo" David nos trasladaba con absoluta facilidad al Japón medieval y nos metía entre samuráis y señores de la guerra, en esta novela nos traslada a un futuro no muy lejano. Tiempo en el que la tecnología impregnará nuestro día a día y  en el que se nos van a plantear muchas cuestiones éticas que tendremos que ir resolviendo. 
Un thriller vibrante de principio a fin que yo espero y deseo alguien convierta alguna vez en película. Un consejo: cuando empieces a leerlo hazlo con tiempo, porque no podrás parar!!!




"Ésto no es una historia de amor", de José A. Pérez Ledo.
¿Quién me iba a decir a mi que ese chico que me hace sonreír por las mañanas con sus titulares del futuro, tan absurdos como cómicos, iba a escribir tan tan tan tan bien?
Pues si. Sin duda la sorpresa del verano. 
Dani es un joven de treinta y pico años un poco solitario y con un trabajo fuera de lo común. Gracias a Eva, a quien conoce por una cuestión de trabajo y de quien pronto se enamora, conseguirá avanzar en su madurez y conocerse mejor a sí mismo y al mundo que nos rodea.
Como le dije a su autor por twitter al terminarla, es una novela que me ha hecho reír, me ha hecho reflexionar e incluso soltar alguna que otra lagrimilla.
Para que veáis hasta qué punto me atrapó, fui capaz de preparar la cena y poner una lavadora sin despegar la vista de la kindke... ;)






martes, 7 de junio de 2016

Cosas que escribí mientras se me enfriaba el café

Cosas que escribí mientras se me enfriaba el café, de Isaac Pachón.

El verano pasado os hablé de este libro de relatos.  Entonces ya os contaba lo mucho que me había sorprendido y lo altamente recomendable que me parecía. Al poquito de hablaros sobre él me quedé alucinada porque el propio Isaac me dejó un comentario en el blog, y eso me llegó al corazoncito!!

Desde entonces le he seguido por twitter y he continuado recomendando su libro de relatos a todo el que me ha querido oír. Hace unas semanas me propuso participar en su Book Blog Tour y por supuesto le dije que si sin pensármelo dos veces. 


Me encantaron sus relatos, son delicados, detallistas. No podría decantarme por sólo por uno porque todos tienen "algo", sin embargo, hay varios que me parecieron realmente sublimes como "Prisionero", "Bellini" o "El niño imaginario". 

El libro me recuerda a un mircrocosmos en el que puedes encontrar de todo: amor, desamor, sorpresa, esperanza, ternura, dolor, celos, felicidad... todo contado con esa naturalidad que solo los buenos escritores consiguen. Como cuando ves un buen bailarín y piensas que debe ser muy fácil bailar. Isaac Pachón te traslada a cada situación con agilidad, sin una palabra de más, ni tampoco una de menos. 

Sin duda un libro mucho más que recomendable que os gustará incluso si, como yo, no sois aficionados a los relatos. 

Sólo me queda dar las gracias a Isaac por pensar en mi modesto blog para participar en esta iniciativa. Amigo, te seguiré de cerca. 










lunes, 14 de diciembre de 2015

lunes, 30 de noviembre de 2015

El club de los viernes. Uno al mes

Día 30 de noviembre y yo sin publicar mi "Uno al mes"... ¡qué desastre!



Leí esta novela por una amiga que me la recomendó al enterarse de que todos los martes me junto con un grupo de tejedoras a darle con ganas a las agujas y a la cháchara. La verdad es que, al igual que les pasa a las mujeres de la novela, para nosotras juntarnos es también mucho más que tejer; es casi una terapia.

Nosotras, al igual que las protagonistas del libro, lo mismo compartimos un patrón que una preocupación, y las semanas que no puedo ir, las echo muchísimo de menos. 

Le he dado tres estrellitas. Es un libro que está bien, es fácil de leer, entretenido, el final es muy emotivo, pero quizás les falta un puntito para convertirse en novelón. No obstante, os lo recomiendo para pasar un buen rato sin mayores pretensiones.






miércoles, 28 de octubre de 2015

El bar de las grandes esperanzas. Uno al mes

Comencé esta novela tras oír que la recomendaban en la radio. No soy yo muy de biografías, quizás aún menos de autobiografías, pero aún así, me lancé. 


J.R. Moheringer nos relata su propia infancia y juventud. Cómo se fue formando la persona en que se convertiría con el paso del tiempo. 

Nos habla de familias, de madres, de primos, de abuelos imposibles, de compañeros, de amores, de pérdidas, del arraigo, de la ilusión, de la esperanza.

La primera parte es, sencillamente, brutal. ¿Cómo consigue contar las cosas con tantísima ternura a la vez que lo hace de una forma tan descarnada? Su fuerte madre, la abuela llena de temores, el abuelo que deja caer la casa a pedazos, su tío,  los amigos de su tío, sus primos... Todos los personajes que van apareciendo tienen un papel protagonista en un momento dado. Todos aportan algo a la configuración de su propia identidad. 

La segunda parte del libro nos muestra un J.R. que va madurando a golpe de copa, que siempre vuelve a su refugio particular: el bar y esos hombres en los que él busca un modelo del que carece por haber sido abandonado por su padre siendo un niño muy pequeño.

Un modelo al que parecerse que él cree ausente, aunque al final se de cuenta de que siempre estuvo ahí.

En definitiva, una autobiografía altamente recomendable. 









viernes, 25 de septiembre de 2015

Trilogía del Baztán. Uno al mes

Uff. Madremía.
¿Imaginas leer cerca de mil quinientas páginas sin respirar y con el corazón en un puño? Pues eso sentí yo leyendo la Trilogía del Baztán.


Unos asesinatos. Un paisaje increíble. Una inspectora de policía muy inteligente. Magia. 

Esos son los principales ingredientes de estas tres novelas imprescindibles. 

La inspectora Salazar, una policía muy preparada y con un gran instinto, se enfrenta al caso más difícil de su vida: Resolver los asesinatos de unas niñas ocurridos en su propio pueblo. Para ello contará con la ayuda de sus compañeros policías y de muchos otros personajes que irán  apareciendo a lo largo de las tres novelas.

La trama está muy bien desarrollada. Se nota el gran trabajo de documentación hecho por la autora, tanto en los aspectos relativos a las labores policiales, como en las tradiciones y mitología propias del lugar. El ritmo es brutal de principio a fin. Las descripciones, los diálogos... consigue un gran equilibrio de forma que sientes que ni sobra ni falta nada. En definitiva, una trilogía que llegará a convertirse en un clásico de la Literatura Negra.

Totalmente recomendable, le he dado una puntuación de: Wauuu.







miércoles, 23 de septiembre de 2015

Prejuicios...

Todos tenemos prejuicios. Incluso quienes lo niegan fervientemente. Yo desde luego que sí. Los tengo, los conozco, y vivo con ellos. Creo que eso es lo fundamental, saber que están ahí para en un momento dado, superarlos. 

Mis prejuicios son de lo más variopinto. En general no me hacen odiar a nadie de primeras, simplemente me hacen "desconfiar" de determinadas personas aun sin conocerlas de nada.

Por ejemplo. Desconfío plenamente de la gente que afirma que no le gustan los animales. No lo puedo evitar. Es oírlo y notar cómo mis pequeños lemmings internos empiezan a construir un muro enorme que me distanciará de esa persona. Que el muro se puede derruir, por supuesto, pero ya me cuesta un trabajo. 

Lo mismo me pasa con la gente que en el supermercado, cuando está buscando algo en una estantería, abandona su carro en mitad del pasillo, obstaculizando el paso a todos los demás. Que dejarlo a un ladito no cuesta ningún trabajo, pienso, y es pensarlo y aparecer los lemmings...

Autor: Jim. Poet Code

Esos prejuicios son fruto de mis gustos, la educación que me han dado, mis expectativas sobre el comportamiento ajeno... No dejan de ser infundados, aunque con una cierta base. Sin embargo, los tengo mucho más absurdos: Desconfío de la gente a la que le suenan la suelas de los zapatos al andar y de las mujeres que leen revistas "femeninas". Toma-ya. 

En fin, que el primer paso para combatir un prejuicio es conocerlo, y el segundo, obviamente, querer combatirlo. Y yo, la verdad, es que no siempre tengo energía para tanta batalla.






martes, 22 de septiembre de 2015

Bonita publicidad

Comparto este anuncio porque me ha parecido precioso. Y eso que la versión en inglés (que no he sido capaz de encontrar en youtube) es aún mejor porque su voz en off es absolutamente cautivadora. 


Corre. Vuela. No te detengas. 



lunes, 24 de agosto de 2015

El Proyecto Esposa y otros. Uno al mes

Por segundo mes consecutivo me voy a saltar la dinámica de nuestro pequeño Club y voy a comentar varios libros en lugar de uno solo. Luego me quejo de que nuestra "jefa" me llame cariñosamente "la anarquista"... 

Durante este mes de agosto he leído bastante. El tener más tiempo libre ha contribuido, sin duda, aunque también la nueva kindle que mi paciente y nunca suficientemente ponderado esposo me ha regalado. 

Hasta me he creado mi propio sistema de valoración de libros:



Las categorías "no es para mi" y "vacío existencial al acabar" se han quedado desiertas este mes. Ni para la basura, ni para la eternidad... 

De menos a mas:


Cartas a una extraña, de Mercedes Pinto. Es un libro aparentemente interesante; el argumento en principio suena bien: tras morir su madre y tras varios años alejada de su entorno, una chica regresa a su casa de siempre y debe enfrentarse a los duros recuerdos, así como a unos misteriosos sucesos ocurridos en su familia. Sin embargo, no me ha convencido la forma en que está escrito. Aún así, se lee fácil y entretiene. 



Los muertos no aceptan preguntas, de Antonia Romero. Éste apareció en mi kindle y no sé ni cuándo lo compré, ni qué me llamó la atención para hacerlo. A pesar de todo lo he leído y bueno, pues como la categoría dice:"ni fu ni fa". 
Entretenido, con un toque de misterio que deseas desvelar, fácil de leer... Eso es todo. 


Responde primero a la segunda pregunta, de Patricia Tablado. Esta novela, escrita por una famosa bloguera, pertenece al género chick-lit, novelas para mujeres, lo cual, de por sí, ya me pone un poco nerviosa, la verdad. Está bien escrita, es entretenida, lectura ligera perfecta para el verano. Pero este género, como ya vi cuando me leí la ultrafamosa "En los zapatos de Valeria", no es para mí. 


El santuario del diablo, de Marie Hermanson. Elegí esta novela porque me acababa de leer otra de la misma autora (la cual comento más adelante) y me gustó tanto, que quise repetir. Está muy, pero que muy bien. Tanto la trama como la forma en que está escrita, la descripción de los paisajes, de los personajes... Consigue que te veas en mitad de los Alpes suizos en una atmósfera opresiva y misteriosa. 
Sin duda es 100% recomendable. 


Loca por él, de Helen Fielding. Ah, qué bonito, estaréis ahora pensando, primero dice que no le gustan las chick-lit y ahora le casca 3 estrellas a la novela de este género por antonomasia. Pues sí, y tengo mis razones. En primer lugar que, como decía una compañera de trabajo, todos debemos de tener al menos cinco contradicciones. Y vivir con ellas. En segundo lugar Bridget Jones no se puede decir que sea la típica mujer liberada, sexy y que solo piensa en sus zapatos Manolo Blahnik. Bridget Jones es la imperfección hecha persona, y a mí eso me chifla. Algún día escribiré en el blog sobre mi debilidad por la imperfección.
Por último os diré que esta tercera parte me ha parecido la mejor. He reído y llorado a partes iguales, todo ello salpicado de humor, de ternura, de vergüenza ajena, de empatía... Me ha encantado, para qué lo voy a negar. 



Cosas que escribí mientras se me enfriaba el café, de Isaac Pachón. Lo compré sin saber que era un libro de relatos, lo cual dio lugar a una pequeña decepción inicial al comenzar a leer. Decepción breve, os lo aseguro, porque son una maravilla, del primero al último. 
Están tan bien escritos, cuentan tanto en tan pocas palabras... Algunos son absolutamente inolvidables; los acabas y  necesitas unos minutos para saborearlos un poco más antes de pasar al siguiente. 
Altamente recomendable su lectura.


Una extraña en la playa, de Marie Hermanson. De la autora de "El santuario del diablo". Como en éste, los personajes están muy bien definidos, parece que los conocieras al dedillo, el entorno, las experiencias a las que se enfrentan, todo está tan bien narrado, tan bien descrito... casi consigue que huelas el mar y oigas las gaviotas de fondo.
Sin duda un libro perfecto. 


El guerrero a la sombra del cerezo, de David B. Gil. Quién me iba a decir a mí que una historia de samuráis me atraparía de tal forma. Y sin embargo, lo hizo. No leí esta novela, la devoré. De pronto me encontré en el Japón medieval, rodeada de samuráis y médicos, y señores de casas feudales y misterio, y aventura, y amor, y venganza... Consigue un ritmo en ocasiones trepidante, y por momentos sosegado, con un montón de frases para la reflexión. Un diez de libro.


El proyecto esposa, de Graeme Simsion. Y por último: la sorpresa. Lo leí por recomendación de otra participante de este club y lo hice con desconfianza, pues también elogió otro que a mí me había espantado. Aún así, me lancé. 
Qué descubrimiento: es entretenido, inteligente, tierno, con un sentido del humor maravilloso y un protagonista que, aunque sea como Sheldon Cooper novelado, consigue que te enamores de él y sus "cosillas". 
Aunque no ha llegado a la categoría de "vacío existencial al acabar" sí que me ha dado auténtica pena terminarlo, y de hecho ya le he echado el ojo a la segunda parte... 


Y éste ha sido mi resumen de lecturas del mes de agosto. Si has llegado hasta aquí, felicidades, tienes mucho mérito!!




viernes, 17 de julio de 2015

Natación

No es la primer vez que os hablo de las clases de natación de mis hijos. 

Dos días por semana, repito, dos días por semana, tooodas las semanas de tooodos los meses del largo, larguísimo curso. Nada más y nada menos. Más de ochenta veces preparando las mochilas el día anterior, organizando las meriendas, corriendo de acá para allá, sudando en el vestuario (dios, qué horror el momento vestuario), poniendo bañadores, colocando tapones, ajustando gafas, saludando por el cristal, buscando chanclas en objetos perdidos, deshaciendo mochilas, lavando bañadores, tendiendo toallas... Todo multiplicado por dos.

Un infierno en vida.

Pero entonces llega el verano y ves como tus dos micos se tiran a la piscina sin miedo, disfrutando del agua y nadando cual pececillos, y tu mente hace un flasheado que te obliga a reconocer lo que es, sin duda, evidente: el esfuerzo merece la pena.



miércoles, 3 de junio de 2015

Café teatro Serendimpia

La semana pasada tuvimos la suerte de cara y nos tocaron unas entradas en la web Mamá tiene un plan. Si no conocéis esta página os animo a visitarla, pues está llena de planes, actividades y sorteos.

Las entradas eran para una obra en un café teatro llamado Serendipia, situado en el barrio de Quintana, en Madrid.


Es una sala de microteatro. Para quienes no estéis muy familiarizados con el género, os recomiendo que probéis. Son obras muy cortitas, para un público reducidísimo en un espacio también muy pequeño, en el que casi puedes tocar a los actores. Me parece perfecto para niños porque al durar tan poquito, les resulta muy sencillo comprender y seguir el argumento.

Vimos dos obritas: Un tesoro diferente y Ser valiente es suficiente, y ambas les encantaron a los canijos. La verdad es que a nosotros también, pues estaban entretenidas y muy bien interpretadas. 


Para quienes sois de Madrid os animamos a que vayáis, la gente que lo lleva nos pareció majísima, y les deseamos toda la suerte del mundo con este bonito proyecto que han montado. Podéis consultar el programa y horarios en su web.



Repetiremos seguro, pues es un plan perfecto para un sábado o domingo por la mañana: una obrita de teatro y después a comer unas bravas al Docamar, que está a unos pocos metros y es un sitio mítico en la zona. 





jueves, 28 de mayo de 2015

La Templanza. Uno al mes

Me ha costado escribir la reseña de esta novela porque me invade la indecisión. ¿Me ha gustado como para recomendarla? ¿Me disgusta tanto como para renegar de ella? 

Pues ambas... y ninguna. 

Tengo sentimientos encontrados. Por una parte me encanta cómo María Dueñas es capaz de trasladarnos a otras épocas, otros lugares, otras realidades por muy remotas que sean. Consigue describir tan bien los escenarios, y elabora unos personajes tan bien definidos, que me ha resultado tremendamente fácil meterme en la novela y sentir que la vivía en carne propia. 

Además, logra como nadie dar agilidad y tensión al relato. Los últimos capítulos son, sencillamente, trepidantes.

Sin embargo, hay algo que no he conseguido con esta novela y que hace que todo lo demás, aun siendo mucho, no me parezca suficiente: No me he creído la historia de amor. Pero nada. Ni un poquito. 

Las comparaciones son odiosas y no puedo evitar rememorar "El tiempo entre costuras". En ésta, además de la pedazo de historia que nos contaba, la relación entre Sira y Marcus me pareció preciosa, la química que había entre ellos traspasaba las hojas y consiguió electrizarme en muchos momentos. 

Nada parecido a la historia de La Templanza en la que no me he llegado a creer el amor entre los protagonistas ni por un segundo...

Así que, retomando el principio, me pregunto qué hacer, si recomendaros que la leáis, o marcarme un "pasapalabra"... Lo dejo a vuestro entender.  






lunes, 27 de abril de 2015

Va de libros...

El día del libro leí un post de Remorada que me encantó, lo podéis ver aquí. En seguida me dio la envidia, así que... aquí va mi cuestionario.

1. El último libro que has leído:
El balcón en invierno, de Luis Landero. Es la primera vez que leo a este autor y me ha gustado bastante.

2. Un libro que cambió tu forma de pensar:
Bueno, más bien, casi cambia mi forma de pensar. De hecho, me hubiera encantado que lo hubiese conseguido. Se trata de Cartas a Nicodemo, de Jan Dobraczynsky, y casi consigue que encuentre mi fe.

3. Un libro que te ha hecho llorar:
Soy llorona por naturaleza así que muchos me han hecho llorar, muchísimos. Pero hace poco leí uno que fue totalmente catártico, lloré de principio a fin: La vida era eso, de Carmen Amoraga. 

4. Un libro que te ha hecho reír:
Se me viene a la cabeza Sin noticias de Gurb, de Eduardo Mendoza. Sin embargo, he de confesar que con Mejor Manolo de Elvira Lindo mi marido decía que se retemblaba la cama con mi risa contenida.

5. Un libro prestado que no me han devuelto:
Y buena pena que me da, porque es un libro que me encantó en su día: De parte de la princesa muerta, de Kenizé Mourard.

6. Un libro prestado que no has devuelto:
Tengo las Sonatas de Valle Inclán cogidas de la casa de mi abuela desde hace... qué se yo... veinte años? Quizás incluso más. Pero ella me lo perdona todo ;-)

7. Un libro que volvería a leer:
La elegancia del erizo, de Muriel Barbery. Uno de mis libros fetiches.

8. Un libro para regalar a ciegas:
Qué difícil... No me veo capaz de elegir un libro universal

9. Un libro que me sorprendió para bien:
El lamento del perezoso, de Sam Savage. Qué pena que este escritor descubriera su don tan mayor.

10. Un libro que robé:
No es por quedar bien pero creo que ninguno. Creo que nunca en mi vida he robado un libro.

11. Un libro que encontré perdido:
Dios vuelve en una Harley, de Joan Brady. No era para mí. 

12. El autor del que tengo más libros:
Dudo si será Eduardo Mendoza o John Irving. Tendría que levantarme a mirarlo pero me da pereza.

13. Uno de los primeros libros que leí en el colegio:
Pues curiosamente fue un libro de amor, lo recuerdo perfectamente, se llamaba Ben quiere a Anna de Peter Härtling. 

14. Un libro valioso:
Seda, de Alessandro Baricco, una edición absolutamente increíble ilustrada por Rebecca Dautremer. Regalo de la inspiradora de este post que atesoro con auténtico fervor.

15. El libro que estoy leyendo ahora mismo:
La templanza, de María Dueñas.

16. Un libro que prohibiría:
A mí ésto me huele a censura... no no no. Para gustos los colores.

17. Un libro que llevo tiempo queriendo leer:
Los ojos amarillos de los cocodrilos, de Katherine Pancol, más que nada por ver si tanta fama es o no merecida. 

18. El próximo que voy a leer:
Aún no lo se. Soy leedora pobre por lo que casi todas mis lecturas dependen de la disponibilidad de la biblio o de las novedades de mi padre.

19. Un libro que no leeré jamás:
Cualquiera de Paulo Coelho. Tampoco son para mí. 









jueves, 19 de septiembre de 2013

jueves, 6 de junio de 2013

Cómo terminar un proyecto 365 y no morir en el intento...

Durante este año he llevado a cabo un proyecto 365 de fotografía. Seguro que sabéis en qué consiste: hacer una foto cada día, sin excepción.

Y un año es muy muy largo. Ha habido días que me han resultado sencillos porque en seguida "veía" la foto que iba a hacer. Sin embargo, no nos engañemos, la mayoría de los días no pasan cosas especiales y tienes que conformarte con fotografiar la rutina. Otros días, a la falta de inspiración tienes que sumar la falta de tiempo o de ganas, y los pensamientos de abandono te rondan sin parar. Superar esos días es, quizás, lo más difícil. 

Pero a pesar de todo ello, es una experiencia altamente recomendable y, una vez acabado, además de sentir una gran satisfacción por el esfuerzo realizado, es genial poder ver todas las fotos seguidas, como en una secuencia. Se convierte en un diario increíble.

Con qué me quedo...

- Mis pequeños han sido mi gran fuente de inspiración. 



- La calle siempre puede darte mucho juego.




- Las fotos que más te gustarán, no serán necesariamente las de mejor técnica.



- Mi modelo más paciente tiene cuatro patas.



- No abandones. Cualquier cosa, cualquiera, es susceptible de ser fotografiada.




lunes, 24 de septiembre de 2012

Mis vergüenzas al descubierto

Siempre he querido ser una mamá trendy, incluso cuando no sabía ni que se decía así. Me he esmerado en hacer muchas cosas monísimas para niños propios y ajenos, amigas cumpleañeras, familiares e incluso para mí misma. Me gusta ir mona y tener la casa mona y, en fin, todo lo que ser trendy conlleva.

Pero no siempre lo consigo, lo confieso. Vamos, ni siempre, ni casi siempre. Mis momenos antiglamurosos han sido y son sonoros de verdad. Y no siempre consigo esconderlos bajo la alfombra como me gustaría.

Me remonto unos años atrás, no muchos, y me visualizo con unos vaqueros recién comprados. Una que es paticorta de nacimiento aún no ha encontrado la talla exacta que le permita utilizarlos sin necesidad de subirles el bajo. Bueno, se me ocurre que unos piratas de una persona con largura piernil normal, quizás me fueran bien, pero es una opción que no he meditado en exceso. El caso es que, pantalón que compro, pantalón que irremediablemente lanzo a mi madre para que me lo suba. Pero ese día mi madre no está, y no va a estar en un corto medio plazo por lo que la solución más práctica que se me ocurre es: ¡grapar el bajo! Así, com lo oís. Con la grapadora cutre y oxidada de toda la vida. Lo juro. Y juro también por el blog Con Botas de Agua (el cual me encanta y espanta por partes iguales) que las grapas duraron y cumplieron su función durante años...  

Un tiempo después descubrí el pegamento de tela, que también me ha salvado de alguna que otra, pero si vuestra madre es realmente trendy, de las de verdad, no de las de boquilla como yo, y no queréis hacerla convulsionar, no utilicéis ninguno de los dos sistemas. Por favor.

Pero grapar bajos no ha sido mi único momento estelar. Tengo más, muchos. Hay otro que me encanta (y que se repite periódicamente para mi horror)  que es un tanto escatológico. Soy sociable y parlanchina por naturaleza, así que me gusta charlar con quien se tercie. Segundo factor, soy paseadora de un amigable perro pastor alemán. Y aún tenemos un tercer ingrediente, soy cívica, es decir, recojo todas y cada una de las cacas que produce. Pues en el trance de recoger la caca y depositarla en la papelera más cercana, me suelo encontrar con  personitas que me hablan, y contesto, claro, a veces hasta charlo alegremente largo y tendido con la bolsita de caca en la mano, sujetándola por el nudito y rezando a todas las deidaes porque sea de una calidad moderada y no se rompa en ese momento...

Pero el colmo de mis anti-trendismos (sí, increíble, he conseguido superar el de la bolsa de caca) me ha llegado al asumir la presidencia de mi comunidad. Yo he intentando dar al cargo toda la dignidad posible metiendo todos los papelotes y documentos en una bolsa de tela de lo más molona, llevo dentro un boli de Ágata, para cuando tengo que  firmar un recibo o un cheque, no sea que me toque firmar con un triste boli bic,  pero haga lo que haga, no importa cuánto me esmere, todo se ve reducido a cenizas cuando pienso en el dinero de caja de la comunidad. Sólo os mostraré una foto y no añadiré nada más. Por pura vergüenza.



Y después de esta deshonrosa confesión, y pensando que aún me quedan unos meses de vivir con semejante agravio,  antes de tirar al vacío y para siempre la fama de "apañá" que me ha costado tanto conseguir en esta blogosfera, voy a hacer un sorteo que compense tanto dolor.  Y las normas son de lo más sencillo. Basta con dejar un comentario en este post. Que no hace falta que me sigáis, ni nada de nada. Un comentario y la forma de contactar por si resultas elegido.



Dejo hasta el próximo domingo día 30 de septiembre a las doce de la noche para que la gente se manifieste y el lunes pongo a uno de mis pequeños inocentes a elegir al premiado.



miércoles, 23 de mayo de 2012

La nueva Obama

Como si ya tuviera pocas actividades, responsabilidades y quehaceres, dentro de unos días me veré obligada a añadir una más a mi lista. Y si se tratara de una nueva función amena o creativa, si me fuera a aportar algo interesante, o al menos me fuera a divertir un poco... pues bueno, pero no, nada más lejos. Es una tarea ingrata  que estoy segura me va a levantar más de un dolor de cabeza:  Me toca ser presidenta de mi comunidad. Buf. Buff. Bufffffffff.

Tengo que reconocer, aunque con cierta vergüenza, que soy de las que nunca baja a las reuniones de vecinos. Unas veces porque no tengo tiempo, otras porque se me olvida y otras, las más, porque francamente, no me apetece.


Treinta personas discutiendo y dándole vueltas a lo mismo una y otra vez, me pueden, la verdad. Ojo que soy coherente y asumo mi actitud pasiva aceptando sin rechistar lo decidido y pagando religiosamente cada cuota, cada derrama, cada gilipollez.
 
Y claro, al no bajar a las reuniones estoy desentrenada y el cargo me va a venir grande, lo sé, lo veo venir. Me va a faltar soltura a la hora de rebatir los argumentos del que siempre se niega a todo, no tendré reflejos para frenar al de las propuestas disparatadas, ¿podré con la que siempre se queja de la limpieza? ¿y si se me rebelan ya el primer día? Bueno, con un poco de suerte me gritan todos al unísono ¡dimisión!... aunque prefiero no hacerme ilusiones...

Sólo cuento a mi favor con que he chupado mucho "La que se avecina" y bueno, digo yo que algo habré aprendido...

En próximos capítulos os contaré cómo ha sido el traspaso de poderes, aunque no podrá ser más subrealista  que el que me acaba de contar una amiga que año tras año ve cómo en su comunidad,  a modo de investidura y coronación, el presidente saliente le pasa al entrante, con toda la solemnidad que el acto requiere, las carpetas de documentos dentro de una mugrienta bolsa del decathlon a la que ya le falta un asa...

Espero que no me pasen a mi una bolsa de esas, porque me tocará asistir a las infumables reuniones y poner buena cara, tendré que aguantar a vecinos coñazos que me den la brasa en el portal, aguantaré llamaditas los domingos temprano por averías, accidentes o descalabros varios, solicitaré presupuestos, discutiré con el del banco, lo que sea, pero una cutrez semejante, venga hombre, que yo antes muerta que poco trendy! Hasta ahí podíamos llegar.