lunes, 19 de marzo de 2012

Grandes padres de la Historia

La Historia nos ha dejado grandes padres para la posteridad.

Don Pantuflo Zapatilla, padre de los endemoniados gemelos Zipi y Zape. Si yo hubiera sido él me hubiera tirado por una ventana, o puede que incluso los hubiera tirado a ellos, el amor de padre no da para tanto... Su sistema de premios (vales por piezas de una bicicleta) me parece memorable, aunque por sus castigos (encerrarles en el sótano) hoy en día ya no tendría su custodia y puede que hasta estuviera entre rejas...

Papá Pitufo, un caso curioso, tiene cientos de pituhijos reconocidos que conviven en paz y armonía, pero ¿alguien sabe dónde se mete la madre de las criaturas? Es más, ¿tienen madre? ¿la misma todos?

Abraham, qué gran padre, Dios le pide que sacrifique a su hijo, así, sin más, "porquesí" y va él y lo acepta... me quedo sin palabras.

 Papá Noël, éste es más majo, más generoso y más gordo también  ... alguien debería recomendarle la dieta Dukan, se ve que el estar ocioso trescientos sesenta y cinco días con trescientes sesenta y cuatro noches al año acaba pasando factura.


Hal, el padre de "Malcolm in the Middle"...  cómo no va a acabar desquiciado ese hombre con los cinco hijos que tiene y, sobre todo, con esa mujer que es como la niña del Exorcista pero en mujer y sin vómito verde...



Marlin, el papá de Nemo y ejemplo de padre coraje donde los haya. Recorrerse medio océano en busca de su pequeñín sorteando todo tipo de peligros y aguantando a la amnésica Dora ... eso es amor de padre, si señor,  y lo demás son tonterías.



 
Pero el padre por antonomasia, el Grande entre los Grandes, mi favorito, el Numer One es, sin duda,  Homer Simpson.  Es que no se puede ser peor padre, peor marido, peor trabajador, peor ejemplo para todo lo que se propone... Una de sus frases míticas describe perfectamente el modelo de crianza que sigue:  "Bueno, es la 1 de la madrugada. Mejor ir a casa y pasar algo de tiempo de calidad con mis hijos". Olé.


Pues eso, que seas el tipo de padre que seas, ¡Muchas felicidades! Hoy es tu día.


jueves, 8 de marzo de 2012

Feliz Día de la Mujer Curranta


Esta viñeta de Forges tiene ya unos añitos pero está claro que no pasa de moda. Pues eso, que muchas felicidades a todas las mujeres trabajadoras, tanto si su trabajo es remunerado como si no, mi más sincera admiración para todas ellas.

Y que conste que para mí, los 365 días del año son vuestro/nuestro día. 


miércoles, 7 de marzo de 2012

Nuestro hilo musical

Me he enterado de que ha fallecido el compositor de la banda sonora de "El Rey de la Selva" y eso me ha hecho pensar en las músicas que les gustan a mis canijos. Precisamente el jazz que canta y baila el Rey Louie en esa película está, sin duda, en el top ten de nuestros Cuarenta Principales domésticos.

El pequeño es aún muy pequeño por lo que lo mismo le da que le pongas la melodía de Doraemon que una ópera de Puccini, pero el mayor tiene ya bastante claras sus preferencias. Les gusta tanto escuchar música que  es como una droga para él, le pones una canción y no ha terminado aún, cuando ya está diciendo "máh, máh".

Solemos tirar por clásicos de nuestros tiempos, las intros de La Vuelta al Mundo en 80 Días, Comando G  o Dartacán son triunfos asegurados. También flipa con una versión hortera a más no poder de Spiderman e incluso con una de la Mujer Araña (si, por lo visto también había Mujer Araña, yo fui la primera sorprendida) Enrique y Ana, Miliqui... si, lo sé, qué le vamos a hacer, la década de los ochenta hizo mucho daño a nuestra generación...

Como padres comprometidos con su educación que somos, también le ponemos canciones pedagógicas, por supuesto, en este apartado el Rey, así, con mayúscula, es Elmo. Elmo le enseña las letras, le canta al número cuatro y le ayuda a contar patos... Elmo mola! Tan mono, tan bueno... Es cierto que allá por la quinta canción notas como esa vocecilla de pito te empieza a taladrar el tímpano y sientes una punzadita de odio encarnizado hacia él, pero no importa, Elmo siempre es un valor seguro. El equivalente español, Barrio Sésamo, le motiva un poco menos, pero en momentos de apuro "aceptamos barco como animal acuático".

Lo más moderno que tenemos en nuestro repertorio son las canciones de Bob Esponja, que son graciosas por su absurdidad, o Pat El Cartero, un poco moñas para mi gusto pero pegadizo.

Además de escuchar las canciones, por supuesto le encanta ver los vídeos de las mismas. Algunos se los sabe de memoria, de otros sólo le gusta una parte y hay algunos que, como el de los Fragel, hasta le dan un poco de canguis por más veces que lo vea.

Como véis de momento sólo nos hemos lanzado con la música infantil, ya veremos cuando descubra la música adulta por dónde nos sale. Sentiremos bastante alivio, la verdad, sobre todo durante los viajes en coche. ¿Le gustará la pachanga, el rock? Sólo cruzo los dedos porque no le guste el hardcore, las sevillanas o la copla... o lo que aún podría ser peor ¿y si nos sale rumbero? Ni imaginarlo puedo sin que se me hiele la sangre. Ahora que lo pienso, me está entrando un miedo... aymadre....Querido Elmo, lo retiro, no quería ser faltona, realmente no tienes tan mala voz, sólo es un tanto aguda y deseo con todas mis fuerzas que me tortures muuuuucho tiempo aún...





martes, 28 de febrero de 2012

Una mañana de resaca

Voy a contaros algo que a muchos os va a poner verdes de la envidia....Y lo cuento con valentía, aun sabiendo que tengo muchas posibilidades de que me pase ésto. Pero, ¿quién dijo miedo?

El sábado pasado, a sus casi siete meses de vida, mi canijo número dos nos dio su primera mala noche... El pobre anda con un noséqué que quéséyo, que hizo que se despertara varias veces sin coger el sueño de nuevo y teniéndonos de jarana toda la madrugada.

Dada mi falta de entrenamiento en esas situaciones, el domingo por la mañana estaba como si me hubiera pegado el fiestorro de mi vida con conga y daikiris incluídos: no acertaba con nada. A ésto tenemos que unir que el mayor se había rebozado de caca hasta más allá de las trancas y que, dado el diazo que hacía, teníamos prisa por irnos a la calle cuanto antes.

Pues ahí estaba yo, con mi resaca y mis prisas,  poniendo el abrigo al pequeño, cuando el grande, muerto de la risa, grita y grita sin parar ¡PISPIES! ¡PISPIES! ¡PISPIES!
¿Está llamando al gato? ¿Es un nuevo juego dominguero? ¿Quiere crispis? 

Nooooooo: ¡¡¡HABÍA OLVIDADO PONERLE PAÑAL!!! y el pis, lógicamente, le caía hasta los pies....
Muy gráfico el canijo, verdad?

Consecuencias: Aumento de mi autoconcepto de malamadre y proyecto de tatuarme en lugar visible: "vísteme despacio que tenemos prisa"...
 



lunes, 20 de febrero de 2012

Stupidity is in the air...

Llevo unos días que vivo sin vivir en mí... es que veo la estupidez humana flotando en el aire como si  se tratara de confeti. O el mundo está lleno de gilipollas, o los pocos que hay me persiguen. El caso es que vaya donde vaya... los encuentro, o mejor dicho, me encuentran a mí.

Caso número 1. El vestuario de la piscina.
Hay una zona para niños que ya se valen por sí mismos y otra para niños pequeñitos y bebés, a los que no puedes vestir aún de pie. Esta segunda zona es minúscula, estamos como sardinas en lata, pegaditas las mamás unas a otras y encima con los nenes mojados y escurridizos... vamos, que secarles y vestirles y hacerlo sin que se deslicen y descalabren es una habilidad que deberíamos incluir en Linkedin... Bueno, pues el sábado aparece  la típica yosoymáslistaquenadie, la petarda de turno que se pone con el niño de nueve añazos a cambiarle donde los bebés, como si fuera un bebé y ocupando el sitio de... tres bebés.
Y las demás echándonos miraditas pero sin decir nada.. ¿por educación? ¿porque somos tontas? Quizás una mezcla de ambas.

Caso número 2. Si sólo es una preguntita...
Minutos más tarde. Misma piscina. Mostrador de información. Espero pacientemente mi turno para que me atiendan y poder hacer una consulta. Si, habéis leído bien: Quiero hacer una consulta. O lo que viene a ser lo mismo, quiero preguntar una cosa. Una preguntita, vamos. 
Bueno, pues aquí aparece la estrella invitada: la segundamáslistaquenadie. Justo cuando me toca a mí, ella mete la cabeza estirándola como hacía E.T. y se cuela vilmente. Cuando le digo que me tocaba a mí, ella responde sin pudor: Pero si es sólo una preguntita...   Ggggrrrrrr....Noto cómo empiezo a tener pequeños tics en el ojo...

Caso número 3. Yo para qué voy a hacerlo bien...
La convivencia entre vecinos con perros y vecinos sin perros es un tema peliagudo. Pues más peliagudo es, si cabe, el momento vecinos (cívicos) con perros y vecinos (incívicos) con perros. Nosotros estamos, obviamente, en el primer grupo, es decir, sólo soltamos a nuestros perros en sitios y horas a las que está permitido, recogemos sus cacas, nos molestamos en educarles y corregirles cuando hacen algo mal... lo normal, vamos.
¿Normal? Define normal.
Tengo un vecino (no cívico) especialista en llevar a su perro (no civilizado) suelto por la acera cuando todos conocemos su agresividad. ¿Crees que funciona decirle algo? Pues funciona para que te lleves gratis y sin pedirlo, un inútil calentón...
Tengo una vecina (no cívica y además idiota) que deja a su perra (no civilizada y bastante pachorra) que entre en la zona infantil del parque. Al recriminárselo contesta (y aquí hay que poner tono como de Duquesa de Alba), "ya la estoy llamandoooooo..."   Tú sigues firme, y ella.... "es que le cuestaaaaa..."

Caso número 4. Y encima cachondeíto.
Estamos esperando en un paso de peatones. Es de día. No hay niebla. Estamos perfectamente visibles. No en vano estoy yo misma, un megacarrito de bebé de un rojo que daña la vista, un niño subido en un patín, un marido y dos perros. Notaría nuestra presencia hasta el mismísimo Stevei Wonder. Pues no, los conductores que pasan NO NOS VEN... Increíble, ¿verdad?
Bueno, miento, creo que dos sí nos ven ya que aprovechan para sin detenerse, por supuesto, saludarnos sonrientes... ¡qué encantos!

 ¿Y qué hacer en estos casos? Tienes el método del longuis, mirar hacia otro lado y hacer como que no has visto nada... éste me funciona los días que he dormido bien, los lunes no. Otra técnica es la Obi-Wan Kenobi, entras en modo Zen y explicas a los jóvenes padawan por qué hay que atar a los perros o esperar tu turno en la cola... Ésta no me funciona casi nunca, tendría que llevar encima un chute enorme de optimismo y amor por la Humanidad y eso rara vez me pasa. Ya ni os hablo de la fórmula Osoamoroso... "pobre, si es que llevaba prisa", "uy, no se ha debido dar cuenta"... Yo esa ni la he catado.

Lo que estaría genial es un sistema que reprendiera de forma inmediata a quien comete esas acciones. Una especia de colleja automática, o mejor aún, como dice mi amiga Paqui, una buena torta, plaf, así, con la mano abierta.... Pero como ya sabemos que la inversión en I+D+I no es nuestro fuerte y no van a patentar el invento, al menos de momento, me conformaré con la técnica ancestral del "me cabreo toa toa por dentro y refunfuño hasta echar la bilis, pero a la hora de la verdad, aguantando que es gerundio, y a estar más espabilada la próxima vez".

viernes, 17 de febrero de 2012

La ilusión de las pequeñas cosas...

Y no me refiero a una pequeña mansión, un pequeño yate o una pequeña cartera de acciones, que ya os veo venir. No, me refiero a las pequeñas cosas cotidinas, las que a cualquiera le parecen menudencias, y sin embargo para mí son el secreto de la felicidad.

Yo antes pensaba que lo que me hacía feliz era contratar un fantástico viaje, un buen fiestorro el sábado, o aspirar a un puesto con un sueldazo y mucha responsabilidad... No sé si son los años o que va a ser verdad que la maternidad trastorna, el caso es que ahora necesito mucho menos para sentirme satisfecha.

Me basta con un rato de risa floja en el trabajo, de esa que no puedes parar, ni esconder, y que aumenta de forma directamente proporcional a la importancia de la reunión en la que estás, o ver a mi peque echar una meadita en el orinal ahora que está aprendiendo,  o hasta un cupón del carrefour... (si, lo sé, tienen poco glamour, qué le voy a hacer, es que soy una chica de barrio)...  Os parecerá increíble pero a veces, una simple imagen me puede alegrar toda la tarde.... bueeeno... de acueeerdo... reconozco que a veces también fantaseo con tener una casa con jardín, o una asistenta de esas megachachis que te dejan la casa más limpia que el mismísimo Mister Propper y encima preparan la cena... está bieeeen.... lo admito.... a veces inlcuso juego al euromillón...  Que sea una chica de felicidad fácil no significa que sea tonta, ni aunque sea rubia... Pero ahora en serio, por lo general, los momentitos cotidianos son los que me llenan de ilusión.

Aquí os dejo un video al que he llegado por casualidad. No soy yo muy de manuales de autoayuda, la verdad, pero éste me ha parecido mono.




Y a seguir echando la primitiva, a llenarla de pequeñas crucecitas de felicidad...

jueves, 16 de febrero de 2012

Ya soy moderni ...

Ea, pues por si ya tuviera pocas cosas en las que perder el tiempo, ahí va una más: Twitter.

Desde ayer soy oficialmente una twittera, twitteadora, twittonta? como se diga: @blogdelcaos. Adelante, sois todos bienvenidos.

Y ahora, a contar 140, que yo con el rollo que tengo... no sé, no sé... #serécapaz?


martes, 14 de febrero de 2012

Feliz Día de los Enamorados

Si estás enamorado, y encima eres de los que lo celebra...¡¡Felicidades!!

lunes, 13 de febrero de 2012

No es fácil hacer la croqueta...

Parece fácil, pero no lo es.

Y si no, que se lo digan a mi canijo canijo, es decir, al pequeño. Ha aprendido a darse la vuelta y quedarse boca abajo, pero aún no sabe girarse nuevamente, vamos, que sabe hacer la semicroqueta. Cuando en mitad de la noche acudes en su auxilio, te lo encuentras con la cabecita levantada, mirando hacia el infinito con los ojillos llorosos y suplicantes, y las manos regordetas haciendo fuerza Hulk para sujetar su peso...

Consecuencias para él: sensación de querer-y-no-poder = desesperación.
Consecuencias para sus padres, usease, nosotros= susto de muerte + estallido de oídos por los berridos que lanza. Nuestro grito de guerra: Yavoyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!!!!!!!
Consecuencias para su hermano = ninguna. Cada noche entra en modo: "habla-chucho-que-no-te-escucho", esa suerte que tiene.

martes, 7 de febrero de 2012

Lucha mañanera...

o de cómo convencer a un niño de dos años de que no puede ir en pijama al cole.


El canijo estrenó pijama anoche. Nuevecito. Precioso. De Toy Story: Woody, Buzz Lightyear y el dinosaurio Rex... vamos, lo más de lo más. No se me ocurre nada más molón.

Grave error. Lo he comprendido esta mañana cuando me ha costado diosyayuda quitarle algo tan tan chulo y fardón para ponerle el aburrido y monótono chandal del cole... Se aferraba al pijama como tú agarrarías un billete de 500... Me temo que nos encontramos ante un futuro Titocervera en su momento "no-a-la-tala"... no quiero ni pensar en que le de por defender algún tipo de causa...que ya me veo en el Leroy Merlin comprando  alicates para cortar las cadenas!




lunes, 6 de febrero de 2012

Un cumpleaños de los de verdad

El sábado celebramos el cumple de mi canijo número uno. Era su primer cumple de verdad ya que el año pasado él fue el único asistene niño, y claro, no hay color.

Toda la semana anterior fue una locura de compras y preparativos. No voy a contaros de nuevo (aunque me siento tentada ya que me encanta el tema) que no ando precisamente sobrada de tiempo. Pero bueno, cuando algo apetece se sacan horas de donde no las hay, eso es cierto. 

El del sábado fue un cumple de verdad, con gusanitos, ganchitos y muchas guarrerías. También hubo globos, gorros y guirnaldas (cuántas "ges", mira tú), platos de Mickey, sandwiches, velas que se soplan varias veces... vamos, un Completo. Por no faltar, no faltó ni el niño "descalabrao", que no hay cumple que se precie en el que no se piñe alguien.

Así es como recuerdo yo mis mejores cumpleaños, con niños gritando y corriendo por toda la casa y siempre uno con una herida de guerra de premio...Claro que lo que no recordaba yo tan nítidamente era el momento post-cumpleaños. Ese momento en que cierras la puerta al último invitado (sabes que ha sido un éxito cuando son las tantas y la gente aún sigue con ganas de jarana), te das la vuelta y ves... ¿tu casa? En realidad tu casa es lo que hay debajo de todo ese desorden y suciedad.  Pegotitos en la alfombra, vasos usados, migas por doquier y todo fuera de su sitio, que está todo tan revuelto que no encuentras ni al perro...

Y si creéis que soy una exagerada, juzgad por vosotros mismos cómo quedó uno de los cuartos:


Mi madre siempre dice (hale, otra frasecita de madre que añado a mi lista), sarna con gusto no pica... Picar no sé si pica, cansar, seguro que cansa... pero molar, lo que es molar de verdad... ¡Mola mogollón!



sábado, 4 de febrero de 2012

La fauna del súper

Me gustaría poder escribir algo ingenioso o incluso, por qué no ser ambiciosa, algo desternillante sobre el momento-compra-en-el-súper pero me temo que no voy a ser capaz. Cuando pienso en esa ingrata tarea sólo me sale la vena borde. Y es que el súper es una jungla llena de animales varios, algunos bichos, bastantes alimañas, y peligros, muchos peligros.

Yo siempre me topo con el que vengo a llamar, "el atocinao". Normalmente viene a ser un marido mortalmente aburrido, aferrado a la barra del carrito como si alguien se lo fuera a robar, y situado en la zona del pasillo de mayor tránsito y estrechez. Vamos, donde más estorba. En ocasiones he visto algún especímen similar en formato adolescente. En estos casos, en lugar de agarrarse al carrito, suelen estar adheridos a algún aparato tecnológico, tipo iphone o similar. La apatía es evidente en ambos, y las pocas ganas de colaborar dejando paso, más evidentes todavía.

También me suelo encontrar, que mira que tengo mala suerte, con "la coladora profesional". Se te cuela cuándo y donde menos te lo esperas, da igual la cola de la frutería, que la de la caja... está detrás de ti y de pronto... ¡tachán! ¡Aparece delante! Si en algún momento reúnes el valor suficiente como para decirle algo (yo rara vez consigo semejante grado de valentía) te responde tan pancha que no, que ella ya estaba allí... Y tú, en un tremendo acto de fe, vas y te la crees. Eso, o te enzarzas en una batalla campal que tienes perdida de antemano... no olvides que ella es una profesional, y tú, pequeña mindundi, no eres más que una triste y honrada aficionada...

En la cola siempre hay un cestillo o carrito abandonado. Bueno, al menos no hay persona física que lo empuje, pero está ahí, haciéndose fuerte en su sitio de la fila. La dueña aparece en el último momento y se abre paso hasta él, excusándose con que se había dejado una cosa...¡una cosa! ¡y trae media tienda en las manos!

Si además es un súper de barrio, tienes asegurados mínimo diez minutos de charla con alguna vecina casi siempre ociosa y deseosa de gastar su tiempo libre ¿Qué pensará que haces cuando miras compulsivamente el reloj? ¿Rehabilitación de codo?

Necesitaría más tiempo para hablaros de "los rebaños", esos grupos compuestos por una mamá y su ruidosa e inquieta prole, o de los trabajadores del súper (algún día os contaré mis subrealistas experiencias con las trabajadoras del DIA, un saludo para ellas desde aquí) o de "las chachis", que van megamodernas y son capaces de hacer la compra con taconazos y hablando por el móvil...
 
Así que, amigos míos, a vosotros que sí tenéis sentido común y sensatez, os recomiendo la compra online, rápida y sin complicaciones, que la puedes hacer hasta en pijama, mira tú... Yo por mi parte seguiré disfrutando de los súper, que ya sabéis que a mí me va la marcha... y si no...¿de qué me iba a quejar?

jueves, 2 de febrero de 2012

Cómo saber si en tu empresa hay poco curro...

Cuando veas que la gente empieza a invertir tiempo en ideas como ésta...

martes, 24 de enero de 2012

Ay que ver cómo pasa el tiempo...

Pues si, parece la típica frase de abuela cebolleta, pero es la cruda realidad. Es de esas frases que, cuando eres joven y la escuchas, te prometes a ti misma que no la acabarás diciendo. Igual que crees que nunca dirás "no andes descalzo" y de repente te escuchas repitiéndoselo hasta la saciedad a tu hijo...  con lo que tú has sido de andar descalza...

En fin, que hace nada nació mi canijo número dos y, como por arte de birlibirloque, ya ha empezado en la guardería. Es genial ver lo rápido y bien que crecen y cómo aprenden cosas nuevas, pero por otra parte ¡da tanta cosilla lo rápido que se pasa todo!  Y es que realmente parece que fue ayer cuando nació; ahí, con los calores del verano, y hoy ya estoy de vuelta en el trabajo y con la bufanda puesta... ¡que a Sabina le robaron el mes de abril y a mí me están robando estaciones enteras!

A veces, muchas, casi todas, me encantaría poder congelar el tiempo, detenerlo en una imagen o en una secuencia de algún momento de mis peques. Me da miedo olvidar cómo son ahora así que, a menudo, cuando les miro, cierro los ojos fuerte fuerte intentando grabar a fuego ese recuerdo en mi memoria. Como cuando el mayor me pide agua por la noche y está tan dormido que casi no es capaz de sujetar el vaso, o todo lo contrario, está demasiado despierto y sólo la pide por aprovechar a estar un ratito más conmigo...O la imagen del pequeñín en la cuna chupándose esos pies que acaba de descubrir...O dormidito, con su cara de galleta maría redondita y mofletuda.


Estaría bien tener un disco duro en el cerebro, con su Windows Media Player incluído, que grabara y reprodujera en cada momento lo que nosotros eligiéramos... Y aunque, como soy un poco desastre y ya sabemos que en casa del herrero cuchillo de palo,  siempre tendría algo desinstalado o me fallaría la wifi, el simple hecho de saber que todos los recuerdos están ahí para poderlos recuperar y revivir una y otra vez,  quizás haría que doliera un poco menos ver cómo pasa el tiempo, porque pasa, amigos, con abuelas cebolleta o sin ellas, pasa. Y qué deprisa. Y cómo duele.



martes, 20 de diciembre de 2011

¡¡Feliz Navidad!!

Se acercan las, para muchos, temibles Fiestas Navideñas. A mí personalmente no me gustaban, sin embargo, he visto cómo se cumplía el típico-tópico de que las Navidades son para los niños y me he encontrado poseída por el mismísimo espíritu de Papá Noel que ha hecho que monte belén, árbol y toda la parafernalia.
Poner un árbol lleno de luces, bolas y enanitos colgantes es todo un reto (a la par que una temeridad) en una casa en la que hay dos canijos y un intrépido gato. Pero sí, ya sabéis que soy bastante insensata,  lo he puesto. Con espumillón y todo, oye, que la aventura es la aventura...
El belén también resulta tremendamente atractivo para estos pequeños vándalos. El nuestro ha quedado un tanto minimalista, aunque con todo lo imprescindible: su portal, sus pastorcillos, sus reyes. Eso sí, a los cinco minutos el carro del leñero ya no llevaba troncos, sino a un nutrido grupo de personajillos de plástico, que más parecía el "Expreso Disney", la verdad...
Y luego está el escuchar una y mil veces: "mira mamá, estella", "mira mamá, noé", "mira mamá, los leyes"... Ayyyy, qué pesadito... pero ¡¡cómo me gusta...!!
¡¡Lo más de lo más es que hasta canto villancicos como una loca a la vez que toco la pandereta a lo tuno!! Y por cierto, hay que ver lo absurdos que son algunos: que si los peces beben en el río ( ?? ), que si a San José le roen los calzones... mejor no analizarlos mucho.

En fin, que como ya sabéis los que tenéis peques cerca, verles la carita que ponen al ver las luces del árbol, o cuando avanzan los Reyes hacia el pesebre, hace que aniquiles al Grinch que muchos llevamos dentro y saques al Ayudante de Santa Claus que pugnaba por salir y reprimías año tras año.

Y así, porque me sale de las tripas, os deseo a todos: ¡¡Feliz Navidad!!