Llevo unos días que vivo sin vivir en mí... es que veo la estupidez humana flotando en el aire como si se tratara de confeti. O el mundo está lleno de gilipollas, o los pocos que hay me persiguen. El caso es que vaya donde vaya... los encuentro, o mejor dicho, me encuentran a mí.
Caso número 1. El vestuario de la piscina.

Hay una zona para niños que ya se valen por sí mismos y otra para niños pequeñitos y bebés, a los que no puedes vestir aún de pie. Esta segunda zona es minúscula, estamos como sardinas en lata, pegaditas las mamás unas a otras y encima con los nenes mojados y escurridizos... vamos, que secarles y vestirles y hacerlo sin que se deslicen y descalabren es una habilidad que deberíamos incluir en Linkedin... Bueno, pues el sábado aparece la típica
yosoymáslistaquenadie, la petarda de turno que se pone con el niño de nueve añazos a cambiarle donde los bebés, como si fuera un bebé y ocupando el sitio de... tres bebés.
Y las demás echándonos miraditas pero sin decir nada.. ¿por educación? ¿porque somos tontas? Quizás una mezcla de ambas.
Caso número 2. Si sólo es una preguntita...

Minutos más tarde. Misma piscina. Mostrador de información. Espero pacientemente mi turno para que me atiendan y poder hacer una consulta. Si, habéis leído bien: Quiero hacer una consulta. O lo que viene a ser lo mismo, quiero preguntar una cosa. Una preguntita, vamos.
Bueno, pues aquí aparece la estrella invitada: la segundamáslistaquenadie. Justo cuando me toca a mí, ella mete la cabeza estirándola como hacía E.T. y se cuela vilmente. Cuando le digo que me tocaba a mí, ella responde sin pudor: Pero si es sólo una preguntita... Ggggrrrrrr....Noto cómo empiezo a tener pequeños tics en el ojo...
Caso número 3. Yo para qué voy a hacerlo bien...
La convivencia entre vecinos con perros y vecinos sin perros es un tema peliagudo. Pues más peliagudo es, si cabe, el momento vecinos (cívicos) con perros y vecinos (incívicos) con perros. Nosotros estamos, obviamente, en el primer grupo, es decir, sólo soltamos a nuestros perros en sitios y horas a las que está permitido, recogemos sus cacas, nos molestamos en educarles y corregirles cuando hacen algo mal... lo normal, vamos.

¿Normal? Define normal.
Tengo un vecino (no cívico) especialista en llevar a su perro (no civilizado) suelto por la acera cuando todos conocemos su agresividad. ¿Crees que funciona decirle algo? Pues funciona para que te lleves gratis y sin pedirlo, un inútil calentón...
Tengo una vecina (no cívica y además idiota) que deja a su perra (no civilizada y bastante pachorra) que entre en la zona infantil del parque. Al recriminárselo contesta (y aquí hay que poner tono como de Duquesa de Alba), "
ya la estoy llamandoooooo..." Tú sigues firme, y ella.... "
es que le cuestaaaaa..."
Caso número 4. Y encima cachondeíto.
Estamos esperando en un paso de peatones. Es de día. No hay niebla. Estamos perfectamente visibles. No en vano estoy yo misma, un megacarrito de bebé de un rojo que daña la vista, un niño subido en un patín, un marido y dos perros. Notaría nuestra presencia hasta el mismísimo Stevei Wonder. Pues no, los conductores que pasan NO NOS VEN... Increíble, ¿verdad?
Bueno, miento, creo que dos sí nos ven ya que aprovechan para sin detenerse, por supuesto, saludarnos sonrientes... ¡qué encantos!
¿Y qué hacer en estos casos? Tienes el método del
longuis, mirar hacia otro lado y hacer como que no has visto nada... éste me funciona los días que he dormido bien, los lunes no. Otra técnica es la
Obi-Wan Kenobi, entras en modo Zen y explicas a los jóvenes
padawan por qué hay que atar a los perros o esperar tu turno en la cola... Ésta no me funciona casi nunca, tendría que llevar encima un chute enorme de optimismo y amor por la Humanidad y eso rara vez me pasa. Ya ni os hablo de la fórmula
Osoamoroso... "pobre, si es que llevaba prisa", "uy, no se ha debido dar cuenta"... Yo esa ni la he catado.
Lo que estaría genial es un sistema que reprendiera de forma inmediata a quien comete esas acciones. Una especia de colleja automática, o mejor aún, como dice mi amiga Paqui, una buena torta, plaf, así, con la mano abierta.... Pero como ya sabemos que la inversión en I+D+I no es nuestro fuerte y no van a patentar el invento, al menos de momento, me conformaré con la técnica ancestral del "me cabreo toa toa por dentro y refunfuño hasta echar la bilis, pero a la hora de la verdad, aguantando que es gerundio, y a estar más espabilada la próxima vez".