lunes, 14 de abril de 2014

Llamadme loca pero...

¿Acaso hay algo mejor que ver un capítulo de Anatomía de Grey a solas y pegarte tal panzada a llorar que los mocos te caigan hasta la barbilla? Yo es que lo disfruto...





lunes, 7 de abril de 2014

miércoles, 2 de abril de 2014

De segundas oportunidades y oportunidades perdidas


Por pura carambola, como casi todo lo que me pasa últimamente, ayer cayó en mis manos la novela Seda.

Tras hacer un poco de memoria recordé que cuando la leí en su día, hace unos cuantos años (inciso, madredelamorhermoso, cómo pasa el tiempo) no me terminó de gustar. Recuerdo haberla terminado y haberme preguntado… ¿pero ya está? ¿ésto es todo?

Comencé a leerla de nuevo por mera curiosidad, y cuál fue mi sorpresa al ver que me enganchaba como si de droga dura se tratara. La empecé por la mañana y estuve todo el día deseando que llegara la noche para poder continuar. Hasta tal punto que, llegada la noche, y a pesar de ser bastante tarde, no pude parar hasta terminarla.

Desde anoche, dos ideas rondan mi cabeza, la importancia de las segundas oportunidades y las oportunidades que, de forma consciente o no, voluntaria o no, dejamos pasar en la vida.

Si no hubiera releído Seda, jamás la hubiera podido recomendar a nadie. Me habría quedado con esa primera impresión no del todo positiva y hubiera dejado morir el libro por siempre bajo el polvo en la estantería. Desde ayer ha pasado a ser parte de mis libros-tesoro que jamás morirán porque ya forman parte de mí. ¿Y qué motiva tener tan dispar opinión sobre lo mismo? ¿El estado de ánimo con que se lee cada vez? ¿El nivel de madurez? ¿Las expectativas creadas? No lo sé. Imagino que una conjunción de todas ellas.

Y qué decir sobre las oportunidades que dejamos escapar… Que levante la mano quien sea capaz de mirar atrás y no notar un pellizquito en el corazón por alguna oportunidad perdida. ¿Y si hubieras dicho que si? ¿Y si hubieras hecho esa llamada? ¿Y si no hubieras cogido ese avión? ¿Y si...?
Imagino que el secreto radica en aceptar que la vida es una sucesión de oportunidades perdidas, que no queda más remedio que asumir que vivir es elegir, y que uno no se puede estancar en la opción descartada.

Hay que tirarpalante, y disfrutar de todo lo bueno que la alternativa elegida te aporta.Supongo que el protagonista de Seda lo intentó y quizás hasta lo consiguió. O quizás no, y por eso pasó por la vida de puntillas, sin hacer ruido ni sentir el verdadero torrente de energía, miedo y emoción que supone vivir la vida que, por suerte o por decisión propia, te toca vivir. 

martes, 1 de abril de 2014

¡Magia Potagia!

Una ramita le bastó el otro día a Miguel para verse como el mejor mago de todos los tiempos.

- Mira mamá, esta varita mágica es superpoderosa, puede hacer invisible la merienda. Puede hacer grande a esa hormiguita.
Puede conseguir todos los cromos del mundo, hasta los que tiene Pablo el mayor, que no salen nunca.
Es súpermágica, puede convertir el frío en verano y los árboles en palmeras...
-Uy, qué bien, pues me podría hacer más delgada...
(Silencio)
-No, eso no puede.



Ya me ha quedado claro. Las varitas mágicas son eso, mágicas. Los milagritos... a Lourdes!


miércoles, 19 de marzo de 2014

sábado, 15 de marzo de 2014

Esas pequeñas cosas...

Hace unas semanas Bego, del blog Begobolas, publicó un post con las pequeñas cosas que le hacen feliz. Es taaaan bonito que me enamoró desde el primer dibujito y me dejó con ganas de hacer lo mismo. 

Pero qué queréis que os diga, llevo un mes de marzo tan horribilis, que no me sale la dulzura ni embardurnándome en miel, así que, dejo la idea para tiempos mejores, y me centro en...





Si hay una actividad que me está restando meses de vida es, sin duda alguna, llevar a los canijos a la piscina. Ese maratón que me hago dos veces por semana, que empieza recogiéndolos del cole y merendando en el parque para hacer tiempo, haga calor, frío, mucho frío o incluso en plena ciclogénesis explosiva;
Que continúa arrastrándoles hasta la piscina, con ese momento vestuario del infierno;
Que me hace saludar y saludar por el cristal a ambos, por igual y sin perder detalle, porque de lo contrario ya sé lo que me espera:
-Mamá, me he tirado haciendo una triple mortal con tirabuzón y NO ESTABAS MIRANDO. El "tú" siempre muy enfatizado, así, sin rencor ni acritud, que para un momentito que pierdes mirando el whatsapp...
Que les espero a la salida y aparece por fin uno, pero sin una de las zapatillas y le mando para dentro otra vez. Que, minutos después, aparece el segundo con un albornoz que no es el suyo, y otro que vuelve para dentro. Que pasan los minutos y no salen, y tengo tantas ganas de irme, que me tienta coger cualquier otro churumbel y fingir que es el mío sólo por ir avanzando; 
Que hace que desee haber estudiado ingeniería para poder diseñar unas duchas en las que sólo el niño se duche, y no también la madre... Y ese calor en el vestuario, y ese barullo...
Que a mí los "a mí primero", "la cabeza no", "no me eches crema", "me hago caca", "sal de una vez" me taladran la cabeza hasta horas después de habernos ido.
Lo peor es que empiezo a sospechar que la piscina no sólo me quita esperanza de vida, sino que también me está robando neuronas...



Sólo hay una cosa peor que asistir a un festival del cole: asistir a dos festivales de dos coles en el mismo día. No, no se trata de una pesadilla, LO HE VIVIDO EN MIS CARNES. 

¿Qué fuerza del mal se apodera de nosotros, los padres, para que tengamos que sacar dos millones de fotos al niño, y encima, nos tenga que mirar y poner morritos en todas y cada una de ellas? 

Que encima te puede pasar que, como van todos iguales, descubras al llegar a casa que les has sacado las fotos a otro. Y aún puede ser peor, que tú no te des cuenta de ello hasta que el propio canijo sentencie: - Ese no soy yo, ese es Manolito, el que pega. 

Y entonces, por puro orgullo, tiras el sombrajo antes de que se le caigan los palos...




Estoy segura de que algún día se escribirán tesis sobre ésto. Si yo escribiera una, el título sería: ¿Cómo puede tener la gente tanto tiempo libre?

Porque dejas de mirar unos minutos y a la vuelta encuentras: 1.435 mensajes pendientes. 1-4-3-5... No das crédito! De esos 1.435, más de la mitad son caritas sonrientes, guiñando un ojo, de repente una caquita... pero vamos, que la batería del movil, sea un emoticono vomitando, sea un texto de Lorca, se te agota igual en un suspiro!

Además, lo más cojonudo es que en un grupo de whatsapp tú no entras... Te meten!!!! Y cuando ves que estás dentro, ya sólo puedes hacer dos cosas, respirar hondo, y empezar a pensar en excusas para salirte. Porque luego está el temita de salirte... ¡vaya tela el corte que da! Inversamente proporcional a las ganas que tenías de entrar, obviamente. 




¡Ay qué ver lo que me gusta a mí celebrar un cumple en casa! Más que a un tonto un lápiz, pero recoger después... eso ya es otro cantar!

Te pasas seis días limpiando antes del cumple para que esté todo perfecto y otros seis meses después para dejarlo todo como estaba. Vamos, que yo enlazo uno con otro y así siempre estoy en un bucle sin fin.

No os digo más: el último fue a finales de enero, y aún tengo globos colgando en casa... 





¿Pero qué le ven los hombres a las pelis de chinos? De verdad que necesito que alguien me lo explique porque yo lo único que veo son chinos y lo único que escucho son "kia!" "yatá!" "kuá!".

¿De verdad tienen argumento más allá de las patadas voladoras, los sables y los cuencos de arroz?

Por favor, iluminadme y hacedme ver que el Séptimo Arte lo es por estas pelis...





viernes, 7 de marzo de 2014

Interfonos y sustitos

Hace un par de semanas, gracias a Madresfera,  la marca Philips Avent nos invitó a una fiesta por su 30 aniversario. Qué majos! No faltó de nada, picoteo, tarta, charla con amiguitas blogueras, hasta regalitos para todas!


Yo sé que Philips Avent tiene unos biberones y chupetes fantásticos, e incluso un nuevo vaso de aprendizaje que me dejó enamorada perdida, pero a mí es que es oir la marca y entrarme unos sudores fríos incontrolables...

Todo por culpa de su intercomunicador, su escuchador, como nosotros cariñosamente le llamamos y su bidireccionalidad. 

Imaginadme en la habitación del enano en completo silencio intentando dormirle o cambiarle sin que se despierte. Imaginadme a mí, que soy de susto más que fácil, y entonces imaginad también unos ruiditos sobrenaturales apoderándose del ambiente... Una combinación más que explosiva! 

Ahora imaginad al padre de las criaturas en otra habitación, interfono en mano, muerto de la risa porque sabe que en esos momentos estoy al borde del infarto de miocardio, con el corazón en la boca y todos los pelos del cuerpo de punta...

La de veces que habré tenido que reprimir alaridos de terror... 

¡Invento del demonio!









lunes, 24 de febrero de 2014

Y Jordi Évole me hizo volver...

Quién me iba a decir que sería Jordi Évole quien me haría salir de mi letargo blogueril, aunque pensándolo bien, quién mejor que él? Aún recuerdo con cierta nostalgia a aquél follonero con chupa de cuero y cara de bueno, que le ponía las pilas a Buenafuente madrugada tras madrugada...

El caso es que anoche fue, a mi entender, un valiente. Un valiente porque se atrevió a arriesgar con un formato diferente y un tema muy muy polémico. Se montó un docu-ficción sobre lo que pudo haber sido el intento de Golpe de Estado del 81. 

Con invitados que le daban cierta credibilidad y, sabiendo como todos sabemos que sobre este tema no sabemos casi nada, la verdad es que, por momentos, daba el pego!

Mi TimeLine de Twitter echaba humo... La mayor parte de la gente se lo tomó como yo, como una broma y una forma de hacernos ver que no debes creer todo a pies juntillas, incluso aunque proceda de las fuentes más fiables. Sin embargo, algunas personas se sintieron ofendidas con el experimento. Y a muchas de ellas yo las admiro por su capacidad de lucha, su espíritu reivindicativo, y la verdad es que también entiendo su postura. 

Fue un momento absolutamente dramático en nuestra historia, y mucha gente aquella noche pasó MIEDO. Pero miedo del de verdad... del que te hace temer por tu libertad, por tu integridad... e incluso por tu vida. Y ese miedo, más que ninguno, es totalmente respetable.

Yo les entiendo, y me solidarizo con su indignación aunque no la comparta, pero me gustaría acabar con una reflexión. Nuestra Guerra Civil fue cruenta, dramática, quizás el peor momentos de nuestra historia como país. Jamás se me ocurriría minimizar sus consecuencias, y sin embargo, a pesar de todo ello, lo confieso: me río con la película "La Vaquilla". Quizás ésto sea lo mismo. 



miércoles, 1 de enero de 2014

lunes, 18 de noviembre de 2013

¡Hola bombero!

Anoche tuvimos fuego en el edificio. Mis hijos no han tenido una noche tan emocionante en su vida. No había forma de sacarles de la terraza desde donde se veía perfectamente el despliegue de bomberos, SAMUR, policía... 

Ataviados con sus anoraks por si había que evacuar rápido, así se pasaron la hora larga que duró el espectáculo...


viernes, 25 de octubre de 2013

Gracias señor Wert

Estimado señor Wert,

Le escribo para darle las gracias, aunque le parezca imposible que alguien pueda hacer algo semejante. Ya sé que siempre se dirigen a usted para echarle en cara su desastrosa propuesta de reforma educativa. 
Soy consciente de que no recibe usted más que reproches por la pésima gestión que está haciendo al frente de su Ministerio. Que la gente le abuchea por el 21% de IVA en la Cultura, por los recortes y el intento de desmantelamiento de la Educación Pública.

No se me escapa, señor Wert, que hasta le recriminan su actitud altiva, prepotente y chulesca. 

Pero como le decía a principio, hoy está usted de suerte. Yo no le voy a reprochar que se haya cargado el sistema de becas que permitía a muchos jóvenes sin recursos acceder a una Educación Superior, no señor, tampoco le voy a recordar hoy la subida de tasas universitarias del 65% en Madrid en los dos últimos años. 

Hoy, señor Wert, quiero decirle alto y claro: Gracias.

Ayer usted consiguió que me sintiera poderosa. Y esa, señor Wert, es una sensación fantástica.

Me sentí poderosa porque comprobé cómo en la Escuela Pública Infantil de mi hijo pequeño la huelga tuvo un éxito sin precedentes. Me sentí poderosa porque también en el Colegio Público del mayor el seguimiento fue enorme.

Me sentí poderosa porque por la tarde acudí a la manifestación de Madrid, en compañía de otros padres y madres y de profesores de los centros públicos de nuestro barrio. Me sentí poderosa porque llevamos con nosotros a nuestros hijos, y no fueron a una fiesta de cumpleaños, señor Wert, como a usted le gusta decir, fueron a ver cómo sus padres luchan por su Educación, por su Futuro, en definitiva.

Señor Wert: Gracias. Ver tanta gente, porque le aseguro que éramos mucha gente, apoyando y luchando por una Educación más libre, más laica, más igualitaria y mejor, me hizo sentir poderosa.

Me sentí poderosa por pertenecer a ese grupo de gente que cree que usted no lo está haciendo bien, pero que al mismo tiempo sabe que usted no estará ahí para siempre, y que llegará el momento del cambio.

Por todo ello, señor Wert, sin ánimo de menoscabar su "portentosa humildad", con esta misiva le quiero dar las gracias y, a la vez, recomendarle que no se emocione. Porque sentirme poderosa no ha conseguido que me olvide de todo lo que nos está haciendo. Y lo que nos está haciendo, señor Wert, y no lo digo yo, que ya sabe que hoy no le voy a decir nada malo, se lo dice todo el mundo, es una auténtica vileza.

Atentamente.














lunes, 14 de octubre de 2013

Si fuera...

Hace poco di con este blog que me cautivó desde el principio: Srta. Ruthenmeyer te cuenta... 
Su autora y yo tenemos bastante en común y me gusta su estilo tan directo y sin artificios. Ella fue quien puso en marcha esta iniciativa del "Si fuera", y ahí voy yo que me lanzo...





miércoles, 2 de octubre de 2013

Conversaciones mamá-miguel

O de cómo no hay forma de atar cabos...